Diario del Cesar
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Riña dejó dos muertos, uno a bala y otro a golpes

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Una tercera víctima murió de un paro cardiaco al escuchar las detonaciones a bala. No resistió la impresión y falleció. Fue identificada como Pedro Luis Nieto González, de 27 años.

Un enfrentamiento violento le costó la vida a dos jóvenes vallenatos, quienes terminaron muertos en medio de una riña ocurrida en la madrugada de este domingo en la vía que conduce hacia el sector de Lorenzo Morales, sobre la carrera 27 con calle 70, al sur de Valledupar.

Las víctimas del hecho son el vigilante comunitario Daniel Eduardo Yepes Espejo, de 21 años, y el ayudante de albañilería Richar Estivinson Bolaños Arias, de 22. Según lo indicado por las autoridades, el primero fue herido hasta la muerte con un arma cortopunzante y piedras por varios sujetos, mientras que el segundo fue ultimado de varios balazos por el guardia.

El episodio sangriento que también dejó heridas a dos personas más, es materia de investigación para las autoridades dado que las circunstancias no están del todo claras y sobre el mismo rondan diferentes versiones.

Familiares de Yepes Espejo señalan que, al parecer, el segundo occiso y varios jóvenes pretendían ingresar a robar a la bodega de elementos para la construcción donde este trabajaba, e intentando defenderse de los presuntos delincuentes, el vigilante abrió fuego contra ellos y terminó asesinado en el acto al albañil, lo que enfureció a sus supuestos acompañantes.

“Dicen que ellos iban a atracar la bodega donde mi hijo trabajaba, en una constructora cerca a Lorenzo Morales y entonces él se enfrentó a los delincuentes, cuando salió a hacer la ronda. Ellos lo atraparon y él se defendió usando un arma que tenía, le dio a uno de ellos, alcanzó a herir a otro en el brazo y salió corriendo porque se quedó sin balas. Pero en eso, se resbaló en un andén y unos 15 pandilleros que lo seguían lo levantaron a puñal y lo remataron con una piedra en la cabeza”, dijo su madre.

A su vez, indicó que hace aproximadamente un mes y medio atrás, también hubo un enfrentamiento entre su hijo, sus compañeros de vigilancia y personas, que, al parecer, intentaron entrar a robar al sitio, aunque aquello no pasó a mayores.

“No sabemos si ahora pasó esto por esa riña, si fue que lo vieron y decidieron quitarle la vida como venganza. Le partieron su sueño, porque le faltaba solo un examen para entrar al Inpec. Él quería ser dragoneante y prestar sus servicios a la comunidad. Deja huérfano a un niño que tan solo tiene tres meses gestándose en el vientre de su mujer. Nunca nos dijo que hubiera tenido problemas ni que alguien quisiera hacerle daño. Él era una persona noble, que convivía bien con todo el mundo y no es justo todo esto, sobretodo porque a él nos lo dejaron morir, porque cuando llegaron las autoridades seguía vivo y no dejaron que se lo llevaran hasta que llegara la ambulancia. Se quedaron ahí sin hacer nada”, dijo su tía Lisbeth Espejos.

Sobre el joven se conoció que vivía en Mareigua con su pareja, era el menor de 3 hermanos, siendo el único varón. Además que tenía dos meses trabajando como vigilante en la empresa comunitaria para la que laboraba.

LA OTRA VÍCTIMA

Richard Estivenson Bolaños Arias se ganaba la vida como albañil, no tenía hijos ni obligaciones, residía en la etapa dos de Lorenzo Morales, era natal del corregimiento de Chemesquemena (Valledupar) y cursó hasta octavo grado de bachillerato.

Según lo indicado por sus padres, el hecho no se trató de un intento de hurto sino de una confrontación entre ambas víctimas, dados los altercados que habían sostenido en el pasado. Sin embargo, aunque señalaron no conocer a ciencia cierta la causa o el modo en que ocurrió la gresca, aseguraron que no iba acompañado para el momento del hecho.

“Él estaba en ‘La Batea’ (establecimiento ubicado en el barrio Villa Haidyth) con el papá en la noche del sábado y vio al muchacho (Daniel) porque la otra vez lo había atacado con un tiro de salva, aunque esa vez se quedó quieto. Pero en esta oportunidad, mi hijo lo enfrentó, reclamándole por herirlo ese día en la pierna y el tipo le respondió que no se metiera con él porque no quería hacerle nada. Se regresaron a la casa y luego dijo que iba a llevar a la novia a la casa de ella pero cogió fue hacia Villa Haidyth y ahí fue que pasó todo; iban pasando los vigilantes y la cogieron en contra de él. Nosotros nos enteramos de todo lo que pasó fue como a la 1:30 p. m. cuando nos avisaron que Richar estaba muerto”, dijo entre lágrimas su madre Rosa Mercedes Bolaño.

Así mismo, su padre afirmó que cuando los jóvenes del sector vieron que su hijo yacía muerto por el disparo que le habían propinado, reaccionaron violentamente en contra del vigilante, atacándolo con objetos contundentes.

“Pero no sabemos cómo inicio todo porque no estábamos ahí. Yo lo había dejado en la casa y volvió a salir, pero andaba solo. Él no tenía antecedentes judiciales. A las autoridades les pedimos que hagan más presencia en nuestro barrio porque no tenemos seguridad y el sector está muy peligroso, todo el tiempo hay enfrentamientos”, señaló el progenitor.

UN TERCER MUERTO

Curiosamente, una tercera persona también perdió la vida en el sector, sobre esa misma hora, aparentemente, como producto del enfrentamiento entre los occisos pese a no haber sido participe del mismo.

Se trata de Pedro Luis Nieto González, de 27 años, vigilante de profesión, quien según las autoridades, iba ingresando al sector de Lorenzo Morales cuando sufrió un paro cardiaco presuntamente originado por la impresión de los sonidos del arma de fuego.

Testigos del hecho señalaron que supuestamente, este terminó viviendo un infarto al sentir que había sido impactado por las balas, pese a que eso nunca pasó. Tras caer desmayado, fue trasladado hacia el Hospital Rosario Pumarejo de López de esta capital, donde los galenos confirmaron que no tenía signos vitales y tampoco señales de violencia.

Cabe resaltar que Juan Manuel De La Cruz León, de 27 años, y Kevin Fabián Sinisterra Jiménez, de 20, resultaron heridos en el enfrentamiento con el vigilante que falleció pero están fuera de peligro.

El primero recibió heridas múltiples en el cuerpo producidas con arma blanca que no revisten gravedad pero permanece bajo observación médica; mientras que el segundo, quien fue baleado en el brazo derecho, fue dado de alta.

LO QUE DICEN LAS AUTORIDADES

El comandante del Primer Distrito de Policía del Cesar, jurisdicción Valledupar, coronel Wilson Pedraza, informó que aparentemente todo se trata de unariña motivada por una retaliación por parte del vigilante comunitario hacia un grupo de jóvenes que departía en el estadero ‘La Batea’, entre los que estaría el albañil asesinado a bala, por la captura de su suegro, ocurrida horas antes de la tragedia.

“El sicario que termina muerto a golpes es yerno de la persona capturada por la Policía con el arma de fuego sobre la medianoche. Según lo que dijeron los jóvenes, ese señor fue a tomar venganza contra el grupo de muchachos que estaba en el negocio e iba llegando a las torres de Lorenzo Morales porque pensaba que habían llamado a la Policía para que detuvieran a su suegro”, manifestó el oficial.

Los hechos son investigados por el Cuerpo Técnico de Investigación, CTI, de la Fiscalía, con el fin de esclarecer las circunstancias de tiempo, modo y lugar.