Un operativo realizado por la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) y el Ejército Nacional permitió la suspensión inmediata de actividades a dos fundidoras de metal que estarían produciendo aire tóxico en la Bogotá Rural.
Las fundidoras estaban ubicados en el sector Mochuelo 3, en zona rural de Ciudad Bolívar, fueron intervenidas después de constatar la generación de emisiones atmosféricas industriales contaminantes.
Los equipos de las autoridades hicieron presencia en dos puntos dedicados a la fundición ilegal de metales de todo tipo, desde contadores de gas, caperuzas de sistemas de alumbrado público, ollas a presión y partes de motores industriales y vehiculares, entre otros, para convertirlos en lingotes de aluminio a través de procesos de combustión artesanal altamente contaminantes.
La CAR recordó que la combustión de este tipo de materiales requiere una infraestructura adecuada para la conducción, control y monitoreo de sus emisiones, de lo contrario, al entrar en contacto con altas temperaturas produce sustancias y gases como metano, dióxido de azufre, óxido de aluminio y humos irritantes que afectan la calidad del recurso aire y la salud de las personas.
“Hallamos dos puntos de fundición de metales a través de fosas artesanales activadas con Diesel, lo que hace aún más grave la afectación al entorno y a sus comunidades”, afirmó el director general de la CAR, Alfred Ballesteros.
“Como autoridad ambiental nos preocupa la calidad del aire en Bogotá y los miles de seres humanos que pierden la vida por enfermedades asociadas a la mala calidad del aire en Bogotá y seguiremos tomando decisiones en las próximas semanas para proteger nuestros recursos naturales, pero también, la vida de los habitantes de la ruralidad de Bogotá”, concluyó Ballesteros.
- COLPRENSA