La Procuraduría le exigió al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) explicar de inmediato qué está haciendo para proteger a una niña indígena de cuatro años que fue secuestrada y abusada sexualmente en Cali.
El requerimiento llegó después de que un hombre engañara a la madre de la menor con la promesa de un mercado y se la llevara, aprovechándose de que la familia vivía desplazada y pedía ayuda en la calle. La pequeña fue rescatada con vida, pero sigue bajo pronóstico reservado.
En su comunicado, la Procuraduría le pidió al ICBF informar qué medidas adoptó para restablecer los derechos de la niña. La entidad reclamó, además, que le garanticen atención psicosocial y acompañamiento tanto a la menor como a su familia.
El ente de control también les exigió a la Fiscalía y a los organismos de investigación avanzar con rapidez en el proceso. El objetivo, según la Procuraduría, es esclarecer lo ocurrido y que caiga todo el peso de la ley sobre el responsable.
Los hechos ocurrieron el 28 de mayo en la plazoleta de San Francisco, en el centro de Cali, donde la madre y sus dos hijos pedían ayuda. La familia, indígena y desplazada por la violencia, vivía en condición de extrema vulnerabilidad.
Según el relato de las autoridades, un hombre se acercó a la madre y le ofreció un mercado y dinero. La mujer aceptó y se subió con él y con sus hijos a una motocicleta, sin imaginar lo que vendría.
El hombre los llevó primero al barrio El Calvario, donde dejaron al hijo mayor, y luego a una tienda en Aranjuez. Allí le entregó plata a la madre y le pidió que entrara a comprar, mientras él se quedaba afuera con la niña. Fue en ese momento cuando se la llevó.
La familia reportó la desaparición en el sector de Aranjuez y la Policía desplegó un operativo de búsqueda. Horas después, una llamada ciudadana a la línea 123 alertó sobre el llanto insistente de una niña dentro de una vivienda en el barrio Altos de los Chorros, en la Comuna 18.
Cuando los policías entraron, encontraron al sospechoso junto a la menor y lo capturaron en flagrancia. Quedó a disposición de la Fiscalía por los presuntos delitos de secuestro agravado y acceso carnal abusivo con menor de catorce años, el tipo penal que se usa para el abuso sexual de la niñez.
La niña fue trasladada de urgencia a la Clínica Valle del Lili, donde un equipo de pediatría inició su valoración y la ruta de atención integral. Las autoridades reportaron que permanece bajo pronóstico reservado.
El dato que más golpea es el historial del capturado, un hombre de 28 años. Según la Policía Metropolitana de Cali, ya tenía dos registros judiciales previos por acto sexual violento, además de antecedentes por lesiones personales e injuria por vías de hecho.
El alcalde de Cali, Alejandro Eder, rechazó el crimen y escribió en sus redes que los niños y niñas de la ciudad «son sagrados».
/Colprensa.