Por:
RUBÉN
CEBALLOS
MENDOZA*
Nos corresponde la obligación en el Distrito de potenciar al turismo como motor de desarrollo. Entenderlo como un reto que nos llevará a fortalecer la base económica que lo sostiene, como son los hoteles, restaurantes y miles de pequeñas empresas que dan vida a esta industria, por lo que importa focalizarnos en aprovechar y modernizar la infraestructura existente y avanzar en la inexistente para dejar un legado que trascienda en el tiempo, en la certeza que el futuro del turismo dependerá de su capacidad para financiarse, ya que no se trata solo de atraer más visitantes, sino de fortalecer el ecosistema económico que los recibe, desde los hoteles familiares hasta las empresas que proveen alimentos, transporte o servicios culturales.
El turismo, entiéndase bien, es uno de los grandes motores de la economía, genera empleo, proyecta la imagen internacional de la ciudad y dinamiza a sectores tan diversos como la gastronomía, la hotelería, el transporte y la cultura; a pesar de enfrentar retos estructurales como la falta de acceso al crédito, la informalidad y la necesidad de innovar en experiencias digitales. Hoy un gran porcentaje de las empresas turísticas son micro y pequeñas, muchas de ellas negocios familiares que han sostenido por decenios la identidad hospitalaria de la ciudad, siendo igualmente las que más dificultades enfrentan para acceder al crédito formal y aprovechar las oportunidades que vienen con los eventos, siendo ahí donde el financiamiento se vuelve una herramienta de transformación y de crecimiento económico, ya que cada crédito otorgado a un hotel, restaurante o agencia de viajes local se traduce en empleos, en tecnología, en mejores servicios y, sobre todo, en confianza. El crédito no solo mueve capital, mueve la ciudad.
Así las cosas, importante e imperante es sin duda impulsar nuevos modelos de colaboración para que las inversiones que hoy acompañan al sector trascienden y en tal medida se la meta construir un ecosistema financiero urbano, donde los recursos públicos y privados trabajen en la misma dirección, que es modernizar, digitalizar y fortalecer la infraestructura turística de manera sostenible. Hacer de dicho financiamiento una política pública permanente, no una respuesta temporal, más por cuanto la ciudad necesita un mecanismo estable que acerque capital, tecnología y capacitación a las empresas turísticas, para que cada peso invertido se traduzca en infraestructura útil, empleos dignos y experiencias de calidad, lo que para lograrse requiere de institucionalizar la colaboración entre el sector financiero y el turístico, de modo que los pequeños empresarios no tengan que esperar a grandes eventos para acceder a crédito.
Implica lo dicho acciones concretas tales como construir una base de información sólida que permita a la banca conocer mejor al sector turístico, desarrollar modelos que, a partir del impuesto al hospedaje, identifiquen niveles de ocupación, estacionalidad y capacidad de pago, facilitando así la evaluación crediticia de los negocios; acompañar a las empresas en su transición hacia la formalidad y la digitalización, ya que un hotel o restaurante que opera con herramientas digitales tiene más visibilidad, más clientes y más acceso a financiamiento; y, crear un espacio de diálogo permanente entre banca, mercado de valores y sector turístico, con el objetivo que se consolide como un mecanismo permanente de planeación y seguimiento, donde las decisiones sobre inversión turística se construyan con visión de largo plazo.
Tiene la ciudad que demostrar y demostrarse que debe y tiene que prepararse para todos los efectos sin caer en la lógica de los grandes gastos de corto plazo. Apostar por el financiamiento responsable, por la colaboración entre sectores y por la modernización de los servicios como la mejor manera de dejar un legado duradero, toda vez que el verdadero éxito turístico no se mide solo en la derrama económica, sino en la capacidad del Distrito para seguir creciendo de manera permanente y continua con una economía turística más sólida y mayormente más conectada y preparada para el mañana.
*Jurista. Especializado en Derecho Penal. *Derecho Laboral. *Docente Universitario.