Diario del Cesar
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Capturados por homicidio dicen ser inocentes

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Fundamentando que un informe de peritaje presentado por la Fiscalía no corresponde a la realidad y perjudica su presunción de inocencia, una de las dos personas señaladas como responsables de un doble homicidio que se registró en enero del 2014 en el sector de Pescaíto, ubicado sobre la margen derecha del río Guatapurí en Valledupar, impidió que ayer se realizara la audiencia preparatoria de ese proceso penal.

Fue por ese motivo que el defensor de Hermes Rafael Otálvarez Corzo, de 28 años, y Edwin Eduardo Ochoa Rodríguez, de 27, pidió al Juzgado Tercero Penal del Circuito con Funciones de Conocimiento que se postergara la diligencia para hacer un estudio minucioso de la prueba de reconstrucción del crimen y así presentar elementos suficientes para confrontar las acusaciones.

A los antes mencionados, la Fiscalía 16 Seccional adscrita a la unidad de vida les imputó cargos en calidad de autores por los delitos de homicidio agravado en concurso con fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones, a los que no se allanaron.

Todo ello por su presunta autoría en el crimen ocurrido el 1 de enero del año en mención, cuando en medio de una riña fueron ultimados a bala el pailitense Jhon Geiner Pérez Navarro, de 23 años, y Luis Alfonso Sanguino Zúñiga, de 29.

 

ASÍ FUE

Según el relato del acusador, el crimen ocurrió en la noche de la fecha antes señalada cunado las dos víctimas y otras personas se encontraban en un billar de razón social ‘Estiven’, ubicado en la calle 16 con carrera 1 del sector vulnerable.

Otálvarez supuestamente entró en discusión con el administrador del lugar al exigirle que le entregara unos vueltos de un billete de $20.000 con el que habría comprado una cerveza, dado que este se rehusaba a dárselos.

Esto generó una riña múltiple en la que participaron varias personas que se arrojaban entre sí todo tipo de elementos, como sillas y piedras, en tanto que otros se agredieron físicamente. Pese a que los empleados del establecimiento decidieron cerrarlo para apaciguar los ánimos, la rencilla continuó y desencadenó que Sanguino recibiera un disparo que le atravesó el cuello mientras que Pérez Navarro fue baleado en el abdomen.

Minutos después, miembros de la Policía Nacional capturaron en flagrancia a Otálvarez Corzo (que también estaba herido) y a Ochoa Rodríguez, quienes desde la fecha permanecen privados de la libertad en una cárcel de esta ciudad.

Según el ente acusador, existen pruebas suficientes para evidenciar la participación de los sindicados en los hechos. Una de ellas es el reporte de la Policía Judicial que aseguran haberlos detenido cuando intentaban huir en una moto, tras percatarse de lo ocurrido y ser informados por la comunidad de que ellos dos eran responsables de esta actividad delictiva.

Los demás elementos tanto del acusador como de la defensa serán expuestos durante la nueva fecha de la diligencia que fue asignada para las 8:30 a. m. del 28 de marzo.

A Otálvarez se le indica de ser quien presuntamente disparó contra las víctimas, mientras que a Rodríguez, de ser quien sacó al anterior de la escena del crimen.