Juez confirma sentencia a asesino de líder wiwa
Impugnando la petición del apoderado de Aldemar Potes Torres, acusado del crimen de una líder wiwa, el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Valledupar, avaló la condena de 44 años y cinco meses de prisión que le profirió el Juzgado Primero Penal del Circuito con Funciones de Conocimiento.
Yoryanis Isabel Bernal Varela, de 42 años, fue asesinada el 26 de enero del 2017 en una trocha que conduce al barrio Lorenzo Morales, tras ser baleada cuando forcejeaba con un delincuente que le hurtó sus pertenencias.
El procesado fue acusado por la Fiscalía 7 Seccional adscrita a la unidad de vida por los delitos de homicidio agravado en concurso heterogéneo con tráfico, fabricación, porte y tenencia de arma de fuego o municiones agravado y hurto calificado agravado en modalidad de tentativa.
En la lectura de fallo, el juez de conocimiento indicó que “se objetó por la defensa que la acusación se hizo con el único testigo presencial, con posterioridad a haberlo visto en la publicación de un periódico que lo reportaba como capturado por otro delito. Sin embargo, dicho testimonio no debe ser demeritado por el hecho de que lo haya visto a través de ese medio, previo al reconocimiento fotográfico y al señalamiento en el juicio, puesto que en su exposición claramente pudo observarse el impacto que este sufrió al reconocer al atacante en esa publicación y que lo llevó a dirigirse al CTI a informarlo. En ese sentido, la oposición del defensor carece de soporte”.
En la vista pública el togado recordó que la tesis del ente investigativoadicional al pliego probatorio que expuso durante el juicio oral, fueron contundentes para desvirtuar la presunción de inocencia del sindicado, quien desde julio del 2017 permanece privado de la libertad en una cárcel de esta capital, tras ser capturado por miembros del CTI.
EL CRIMEN
El asesinato de la líder indígena ocurrió la noche del día en mención, cuando se desplazaba a bordo un mototaxi y se dirigía a la casa de una allegada, situada en la urbanización Lorenzo Morales, cuando faltaba poco para que llegara a su lugar de destino y cuando pasaba por una trocha, fue abordada por dos sujetos que se transportaban en una motocicleta.
El parrillero descendió vehículo y con un arma en la mano apuntó al mototaxista y a la fémina, ordenándoles que les entregaran sus pertenencias. El atracador, a quien las autoridades señalaron como Potes Torres, se empecinó en la mochila que portaba la indígena, pero ante la negativa de entregar lo solicitado, le propinó un disparo que le impactó en la frente y le segó la vida de manera inmediata.
EN DEFENSA DE SU COMUNIDAD
Bernal Varela, era defensora de los derechos humanos, había llegado a Valledupar procedente de Santa Marta a visitar a una amiga y según la organización Wiwa Golkuche del reguardo Kowi, Malayo y Arhuaco, fue acompañante en todos los procesos de la etnia wiwa en temas de derechos de las mujeres indígenas.