Diario del Cesar
Defiende la región

La participación de Palestina

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El 16 de septiembre, el gobierno de los Estados Unidos anunció que, por segundo año consecutivo, prohibió la entrada de funcionarios palestinos a su territorio, entre ellos el presidente Mahmud Abás, a quien denegó la visa, impidiéndole asistir a la Asamblea General de la ONU, que tiene lugar en Nueva York.

En el seno de la Organización de Naciones Unidas, fue enorme el rechazo de esa determinación estadounidense. El 17 de septiembre, la Asamblea General aprobó una resolución mediante la cual reclamó a Estados Unidos -país anfitrión de la Sede- retirar su decisión de impedir la participación palestina en el octogésimo primer período de sesiones, por considerar que la medida vulnera el Acuerdo sobre la Sede, suscrito entre la ONU y Estados Unidos. Votaron en contra apenas tres países: el propio Estados Unidos, Israel y Paraguay. Se abstuvieron Colombia, Panamá, Honduras y Perú.

El resultado de la votación supone un amplio respaldo internacional a la presencia de Palestina, pese a las restricciones impuestas, de manera que el presidente Mahmud Abbas, podrá intervenir ante la ONU, aunque deberá hacerlo de manera remota, mediante videoconferencia o transmisión televisiva.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Palestina acogió y agradeció el acto de la Asamblea General y exigió que se permita la participación de la delegación palestina en los trabajos de la Asamblea General, porque es su derecho como Estado.

Es incomprensible que la representación colombiana, por razones políticas, se haya abstenido. Ni una decisión aprobatoria, ni tampoco la contraria. Falta de criterio y fundamentos.

Nuestros voceros en la ONU no han tenido en cuenta que, según la Constitución de 1991, Colombia es un Estado democrático, participativo, pluralista, defensor de los derechos humanos y respetuoso de los tratados y convenios internacionales y del Derecho

Internacional Humanitario. Por tanto, las relaciones internacionales de Colombia deben reflejar esas convicciones humanitarias, plasmadas por la Asamblea Nacional Constituyente, refrendadas por la jurisprudencia de la Corte Constitucional y expresadas ante el mundo por varios gobiernos.

Además, resulta evidente que la exclusión de Palestina tiene lugar en relación con las gravísimas y continuas vulneraciones del Derecho Internacional Humanitario que, desde 2023, acontecen en la Franja de Gaza.

No se olvide que la Corte Internacional de Justicia, desde 2024, ha sostenido que Israel viene cometiendo múltiples y graves violaciones del Derecho Internacional y de los

Derechos Humanos contra los palestinos en los territorios ocupados, incluido el apartheid. Recientemente, ha conminado a Israel para que, cuanto antes, ponga fin a su presencia en dichos territorios y repare los daños causados.

La Corte Penal Internacional (CPI) ha emitido orden de arresto contra el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, por la comisión de genocidio, crímenes de guerra y de lesa humanidad en Gaza.

Hasta León XIV ha pedido que terminen los actos violentos contra la población civil y ha llamado a la comunidad internacional para que sean respetados los derechos humanos y se busque una solución pacífica.

Georgia Meloni, primera ministro de Italia, expresó públicamente que Israel “ha cruzado la línea roja” y condenó la masacre de civiles palestinos, anunciando que Italia “apoyará las sanciones europeas contra Israel”.

Colombia ha debido votar por el respeto a los derechos humanos y a la participación.

*Exmagistrado*Profesor universitario