El gobierno respondió a la polémica que se produjo por la designación del padre Rodolfo Andrés Londoño de la Espriella como delegado presidencial en los Consejos Superiores Universitarios (CSU) de cinco instituciones.
A diferencia de lo que parecería indicar su apellido, el Gobierno aclaró que el padre no es primo del presidente, como se había dicho, ni tiene ningún tipo de parentesco con el mandatario.
El sacerdote paisa acompañó espiritualmente a De la Espriella durante su campaña y ahora tendrá voz y voto en las decisiones políticas, administrativas y financieras de las universidades Nacional, Pedagógica Nacional, de Antioquia, del Valle y del Atlántico.
El gobierno aseguró que “su designación responde exclusivamente a criterios de idoneidad y servicio” y recordó que esa responsabilidad no tiene remuneración. “No recibe salario, honorarios ni remuneración alguna por ejercer esta representación presidencial”, dijo la Presidencia.
La senadora Jennifer Pedraza anunció previamente que demandará el nombramiento al señalar que incurre en un acto de nepotismo al tener familiares en el ejercicio de funciones públicas.
“Acabo de radicar una demanda contra el nombramiento del Presidente a su primo como delegado en los Consejos Superiores Universitarios de las Universidades Nacional, Pedagógica, de Antioquia, del Valle y del Atlántico. Presidente, respete la Constitución y a las Universidades Públicas”, cuestionó Pedraza.
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