El Juzgado Quinto Laboral del Circuito de Bogotá ordenó al presidente Abelardo De la Espriella ofrecer disculpas públicas por considerar que durante su posesión presidencial, el pasado 7 de agosto, se vulneró la neutralidad religiosa del Estado.
La decisión fue tomada al fallar una acción de tutela presentada por Omar Alberto Franco Becerra, quien alegó la vulneración de sus derechos fundamentales a la libertad de conciencia y de culto durante la ceremonia de posesión.
El juzgado consideró que el acto oficial incluyó elementos religiosos que comprometieron el deber de neutralidad del Estado. Entre ellos señaló el espacio denominado “invocación y alabanza”, la participación de representantes de tres sectores religiosos, la presencia de una estatua de la Virgen de Fátima y expresiones religiosas realizadas por el mandatario.
De acuerdo con la sentencia, la participación de estos sectores religiosos no estuvo respaldada por una justificación secular suficiente y terminó privilegiando determinadas creencias frente a otras.
El despacho sostuvo que, en actos oficiales, las autoridades deben preservar la igualdad entre las distintas religiones y garantizar la libertad de quienes profesan diferentes creencias o no tienen ninguna.
Por ello, además de las disculpas, el juez ordenó a De la Espriella emitir durante septiembre una Directiva Presidencial dirigida a los servidores públicos para que respeten y hagan respetar la neutralidad religiosa del Estado en los actos que realicen en ejercicio de sus funciones.
La orden también cobija al presidente del Congreso, Honorio Miguel Henríquez Pinedo, quien deberá ofrecer disculpas durante una sesión plenaria prevista para la última semana de septiembre y comprometerse a evitar actuaciones que impliquen una inclinación religiosa en los actos oficiales en los que represente al Congreso.
El juzgado, sin embargo, desvinculó de la tutela a los representantes religiosos que participaron en la ceremonia, entre ellos un rabino, un pastor y el presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, al considerar que aceptaron la invitación a participar de buena fe.
/colprensa