El departamento del Tolima enfrenta una de sus peores catástrofes ambientales debido a una ola de incendios forestales que mantiene en alerta máxima a las autoridades.
Olga Lucía Alfonso, directora de la Corporación Autónoma Regional del Tolima (Cortolima), describió la situación actual como una “emergencia complicada”.
Aunque actualmente se registran nueve incendios activos en el departamento, la funcionaria alertó que ha habido jornadas críticas con hasta “31 incendios activos en más de 20 municipios a la vez”. Hasta la fecha, la cifra de devastación es alarmante: más de 27.000 hectáreas han sido arrasadas por el fuego en más de 22 municipios, afectando a casi la mitad de los 47 municipios que integran el territorio tolimense.
Cultivos calcinados y la difícil recuperación del suelo
Las llamas han golpeado severamente la economía de los pequeños productores de la región. De las hectáreas afectadas, “la afectación se hace cerca de las 8.000 hectáreas” de áreas agrícolas y pecuarias.
El fuego ha destruido “cultivos especialmente de arroz, de maíz, limón, una serie de cultivos” y una inmensa cantidad de pastos destinados a la ganadería.
La pérdida económica y el daño a los ecosistemas plantean un panorama desolador a largo plazo. Alfonso advirtió que el impacto sobre la tierra es profundo: “Hay suelos que luego de un incendio casi que no vuelven a recuperarse, porque pues la afectación es muy grande”.
Para reactivar estas tierras agrícolas, los campesinos se verán obligados a recurrir al uso masivo de abonos químicos y fertilizantes, lo que incrementará la contaminación y disminuirá la productividad natural de los suelos
La restauración de la vegetación nativa también tomará décadas; la directora estimó que “para recuperar un bosque, por ejemplo, pues tardamos más de 15 años”. Paralelamente, la fauna silvestre sufre el impacto directo de la tragedia, habiéndose rescatado ya a 28 animales afectados por los incendios.
Manos criminales y quemas prohibidas
Uno de los puntos más críticos señalados por la autoridad ambiental es el origen de las conflagraciones. “Estadísticamente la gran mayoría de los incendios en el departamento son provocados de manera consciente o inconsciente… Yo diría que más del 90% de los incendios son provocados”, aseveró la directora de CortolimaLos descuidos cotidianos —como dejar plásticos, colillas de cigarrillo o vidrios en el campo— se combinan con las altas temperaturas del Fenómeno de El Niño para desatar tragedias masivas.
A pesar de que Cortolima prohibió mediante resolución desde el mes de mayo las quemas controladas, las fogatas y cualquier actividad humana con fuego, la persistencia cultural de estas prácticas sigue saliéndose de control debido a los fuertes vientos de agosto.
No obstante, la mayor preocupación radica en la existencia comprobada de intenciones delictivas. Con base en reportes de las fuerzas militares y del Gobierno Nacional, Alfonso confirmó la presencia de “manos criminales”detrás del fuego.
Los análisis técnicos respaldan esta hipótesis, pues según los bomberos nacionales, “el color de los incendios también indica que son provocados con algún elemento de combustión, gasolina o algún tipo de elemento de combustión”.
/BLU RADIO