La llegada del fenómeno del Súper Niño 2026-2027 ya comienza a reflejarse en las fuentes hídricas del Cesar. Como parte de las acciones preventivas para enfrentar una posible crisis por escasez de agua, Corpocesar fortaleció el monitoreo de los principales ríos y quebradas del departamento, donde ya se evidencian reducciones en los caudales de algunos afluentes.
Las labores son desarrolladas por el Grupo Interno de Trabajo para la Gestión del Riesgo de Desastres y el Monitoreo de la Oferta del Recurso Hídrico, cuyos técnicos realizan mediciones periódicas para evaluar el comportamiento de las corrientes superficiales y anticipar eventuales impactos sobre el abastecimiento de agua para consumo humano, actividades agropecuarias y ecosistemas.
Los recorridos más recientes abarcaron fuentes como los ríos Manaure, Chiriaimo, Magiriaimo, Sicarare, Maracas, Socomba, Tucuy, Sororia, San Pedro, Honda, Buturama, Torcoroma y San Alberto. De acuerdo con la autoridad ambiental, en varias de estas corrientes se registra una disminución de la oferta hídrica, una señal que obliga a mantener una vigilancia constante durante los próximos meses.
La información recopilada permitirá emitir alertas tempranas a las administraciones municipales y a las comunidades ubicadas en las zonas más vulnerables, especialmente aquellas que dependen de acueductos rurales, pozos o jagüeyes, sistemas que históricamente resultan afectados durante los periodos prolongados de sequía.
Corpocesar explicó que el propósito del monitoreo no se limita a recopilar datos técnicos, sino que busca respaldar la toma de decisiones para garantizar un uso eficiente del recurso hídrico. Entre las medidas contempladas están la priorización del abastecimiento para consumo humano, la implementación de restricciones temporales cuando sea necesario y el fortalecimiento de las acciones de conservación en nacimientos y áreas de recarga hídrica.
La entidad también reiteró el llamado a las autoridades locales, sectores productivos y ciudadanía a cumplir las disposiciones establecidas en la Resolución 250 del 21 de mayo de 2026, mediante la cual se adoptaron lineamientos para el manejo responsable del agua durante la actual temporada de altas temperaturas.
Con el avance del Súper Niño, la autoridad ambiental advierte que el comportamiento de los caudales será determinante para evaluar el nivel de riesgo en el departamento, por lo que el monitoreo continuará de manera permanente con el fin de anticipar escenarios de desabastecimiento y reducir los impactos de la sequía sobre las comunidades y las actividades económicas del Cesar.