Una encendida discusión sobre cárceles, delincuencia y seguridad nacional encendió las alarmas durante el podcast “Mi Viejo y Yo”, liderado por Camilo Quiroz, luego de que figuras cercanas a la carrera presidencial lanzaran fuertes declaraciones sobre el futuro penitenciario de Colombia.
La polémica comenzó cuando José Manuel Restrepo aseguró que la propuesta sería construir “megacárceles” en zonas completamente apartadas del país.
“Aquí la idea es hacer megacárceles en sitios alejados de Colombia, donde como dice Abelardo no llegue ni la señal de la Santa Cruz”, afirmó, desatando inmediatamente reacciones en redes sociales y entre los asistentes al programa.
Sin embargo, la propuesta recibió una dura respuesta por parte de Juan Daniel Oviedo, quien advirtió que una megacárcel podría convertirse en una auténtica “universidad del crimen”.
“Megacárceles en Colombia no vamos a poder hacer. En una megacárcel juntar a todos esos delincuentes… es generar la universidad top del crimen en Colombia”, expresó Oviedo, quien además lanzó una cifra que dejó preocupados a muchos colombianos: “Hoy el 70% de las extorsiones del país salen desde las propias cárceles”.
En medio del debate, Camilo Quiroz llevó la discusión al caso de Valledupar, denunciando el impacto que han tenido las cárceles de máxima seguridad sobre la ciudad.
“Nosotros en Valledupar tenemos un enorme problema con las famosas cárceles de máxima seguridad, construidas de espaldas al pueblo porque a ninguno le dijeron nada”, señaló el empresario vallenato.
A esa problemática Restrepo respondió que el verdadero problema es que el modelo penitenciario colombiano sigue atrapado en la misma estructura del INPEC.
Por su parte, Juan Daniel Oviedo expresó que: “Es muy fácil hacer una megacárcel cuando todos los delincuentes se parecen, porque son pandilleros o delincuentes comunes… pero aquí tenemos delincuentes boteros, delincuentes microtraficantes. No sé si tranquilizarme o angustiarme”.
Las declaraciones han provocado un fuerte debate sobre si Colombia está preparada para copiar modelos extremos de seguridad como los de otros países o si, por el contrario, las cárceles actuales ya se convirtieron en centros de operación criminal que amenazan directamente a ciudades como Valledupar.