Álvaro Javier Cáceres Ravelo, de 36 años, conocido popularmente como ‘Peña’, fue asesinado a balazos la noche del jueves, en la vía que conduce al corregimiento de San Bernardo, zona rural del municipio de Pelaya, Cesar.
Este hecho violento, de nuevo enciende las alarmas entre las autoridades, debido a la reciente ola criminal que durante este mes se ha desatado en el territorio, por presuntos enfrentamientos entre grupos armados al margen de la ley.
De acuerdo con el reporte de la Estación de Policía, el hecho se registró el 23 de abril a las 7:30 de la noche, en medio de la soledad de un sector rural poco transitado, precisamente por la inseguridad que lo caracteriza.
Según la información preliminar recopilada en el lugar, Cáceres Ravelo se movilizaba en una motocicleta en sentido San Bernardo–Pelaya, cuando fue interceptado por dos sujetos que se desplazaban en un vehículo similar, quienes, vestidos de negro, le dispararon en repetidas ocasiones. El hombre recibió impactos de bala, principalmente en la cabeza, lo que le causó la muerte en el lugar de los hechos.
Tras cometer el ataque, los agresores huyeron con rumbo hacia el corregimiento de San Bernardo, zona donde, de acuerdo a las autoridades policiales, tendría presencia el grupo armado ilegal ELN.
En otro reporte conocido por este medio, se indicó que el crimen también generó alarma entre los residentes del barrio La Esperanza, quienes manifestaron su preocupación por el incremento de hechos violentos en sus alrededores.
De manera extraoficial, se ha mencionado que el fallecido tendría antecedentes judiciales; sin embargo, esta información no ha sido confirmada oficialmente por la policía.
Unidades de la Policía Nacional iniciaron las labores de inspección técnica al cadáver y recolección de evidencias, mientras avanzan las investigaciones para identificar y capturar a los responsables de este crimen.
OLA CRIMINAL EN PELAYA
Es importante mencionar que durante este mes, una preocupante escalada de violencia ha sacudido al municipio de Pelaya, donde en un lapso de 72 horas fueron asesinados cinco hombres en hechos que, según las autoridades, tendrían relación con estructuras dedicadas al hurto de hidrocarburos en el sur del departamento.
El secretario de Gobierno del Cesar, Eduardo Esquivel López, indicó que las primeras hipótesis apuntan a que las víctimas estarían presuntamente vinculadas a estas actividades ilícitas, cuyo combustible extraído ilegalmente sería trasladado hacia el departamento de Norte de Santander, donde sería utilizado en laboratorios para la producción de sustancias estupefacientes bajo control de grupos armados ilegales.
El caso más reciente se registró el lunes 13 de abril en el barrio La Esperanza, donde hombres armados ingresaron a una vivienda y asesinaron con arma de fuego a Wilson Afanador, de 52 años.
Un día antes, en el corregimiento de Costilla, fue asesinado William Gutiérrez Obeso mientras desayunaba en un establecimiento comercial. Por su parte, en la vereda Los Pinos, fue hallado sin vida Jhonnier Uribe Quintero, de 34 años, quien presentaba múltiples impactos de arma de fuego.
A estos hechos se suma el hallazgo de los cuerpos de Jhainer Gutiérrez Obeso y Milán Oviedo Mattos, quienes habían sido reportados como desaparecidos tras ser obligados a subir a una camioneta por sujetos desconocidos. Sus cadáveres fueron encontrados con impactos de bala cerca de un puente en la vía que comunica a La Gloria con La Mata.
En un consejo de seguridad extraordinario con participación de autoridades departamentales y la fuerza pública, se anunció una recompensa de hasta 30 millones de pesos para quien suministre información que permita esclarecer estos homicidios y determinar si existe conexidad entre los casos.