En los últimos días se han divulgado textos muy críticos con respecto al funcionamiento del gobierno. El expresidente César Gaviria, quien mantuvo hasta hace poco la declaración del partido liberal como partido de gobierno, y que ha difundido análisis serios sobre la crisis del sistema de salud como resultado de negligencias o errores por parte del gobierno, ha divulgado un texto que hace una crítica al desempeño del gobierno Petro.
Es particularmente duro y, sin duda, acertado en describir la situación de orden público y el pésimo manejo que se le ha dado a un problema que cada día se hace más complejo y difícil. La situación del Catatumbo, los frecuentes paros armados, el caso del Chocó, para no mencionar sino algunos de los que están azotando gravemente la tranquilidad de los ciudadanos.
Recojo algunas frases que le transmiten al lector la contundencia de las afirmaciones del expresidente Gaviria: “Ni paz, mi total. Ni estrategia, ni justicia. Ni autoridad, ni resultados. El crimen trasnacional avanza. El narcotráfico se sofistica. La violencia urbana se expande. Y la respuesta oficial sigue siendo la misma: conferencias, ceses unilaterales, promesas sin sustancia. Colombia necesita una política de seguridad moderna, integral, ajustada a los nuevos riesgos del siglo XXI. La paz total no lo es. El país está cansado. Las comunidades están agotadas. La fuerza pública está abandonada. Los excombatientes están amenazados. Y el gobierno, extraviado. Señor presidente Petro: gobernar no es declamar, no es culpar al pasado ni prometer futuros intangibles. Gobernar es garantizar que los ciudadanos no vivan bajo el yugo de miedo, que la ley no sea letra muerta, que el Estado esté donde más lo necesitan. La paz no se mendiga. Se construye con firmeza, con la autoridad legítima (…) pero no siga arrastrando al país hacia el abismo”
Otros párrafos referentes a otras dimensiones de la tarea gubernamental no son menos impactantes.
El excanciller Álvaro Leyva divulgó su segunda carta al presidente en la cual se refiere a episodios tan graves o más complicados que los que describió en referencia a la visita a París. Y ya no solamente se trata de situaciones similares sino algunas abiertamente ofensivas para la audiencia que escuchaba el presidente o para el presidente que hacía de anfitrión, como en el caso de la China, o en las dos veces acordadas para una conversación telefónica con el presidente de Turquía. Y todavía tenemos en el horizonte nuevas cartas. El Presidente lo denunciará por sedición.
Me leyeron una columna del periódico ABC de España que no ahorra epítetos ni calificativos negativos hacia el presidente Petro para terminar esa columna con una frase que ya se había incluido en una anterior para referirse al presidente y que prefiero no reproducir.
Y me dicen que hay una comunicación, que no es frecuente, de la agrupación de Almirantes y Generales retirados en la cual en forma muy respetuosa y profesional se dirigen al ministro de la Defensa para solicitarle que busque la mayor claridad en los decretos que se emiten en el palacio presidencial con referencia a las acciones de la fuerza pública, que no solamente crean enorme confusión y debilidad entre los oficiales y soldados sino que facilitan la acción de los grupos organizados criminales. Algo muy parecido a lo que dicen los gobernadores y alcaldes sobre la situación de orden público en sus territorios.
Como que este ambiente electoral anticipado está calentando, y de qué manera, los ánimos. La crítica se está endureciendo.
*Exministro de Estado