Diario del Cesar
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“Tenemos 16.000 hombres armados, eso es lo mismo que antes del acuerdo de La Habana”: Paloma Valencia

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El martes de esta semana, la senadora Paloma Valencia lideró en el Congreso el debate de moción de censura contra el ministro de Defensa, Iván Velásquez. La congresista del Centro Democrático no solo hizo una radiografía dramática sobre lo que está ocurriendo en el país en materia de seguridad y violencia, sino que reveló datos hasta ahora desconocidos del aumento de las masacres en los primeros dos meses del año, del número de mandos de la policía que han pedido el retiro y cómo las fuerzas especiales ya no pueden entrenar con helicópteros si no en los árboles.

 

Usted hizo una radiografía en la que se ve un país salido de control en materia de orden público, ¿qué encontró?

“La información es verdaderamente dramática. En este inicio de año hemos tenido más masacres que nunca: 27 masacres en los dos primeros meses. El terrorismo se está tomando el país, han aumentado los hechos terroristas en un 122%. Este es un Gobierno que realmente les está cediendo los espacios a los violentos. Un claro ejemplo de ello es la lucha antinarcóticos. El presidente Petro dijo que renunciaba a la erradicación y que se concentraría solamente en la incautación. Y sin embargo, las incautaciones vienen a un ritmo de crecimiento muy moderado, con un agravante y es que cayó la incautación de marihuana, de bazuco, de precursores químicos y la destrucción de laboratorios. ¿Y esto qué significa? Pues que los grupos ilegales hoy están teniendo más recursos para darles paso a todas las violencias.

Usted mencionó en el debate cómo se está volviendo difícil transitar en los territorios…

“Es un panorama desolador, en las regiones a los transportadores les están quemando los camiones, en Caquetá a uno le cuentan que los grupos ilegales están obligando a carnetizarse para poder pasar a un municipio, y la gente del Cauca, en los municipios guerrilleros, necesita carta para entrar. Porque lo que está pasando es que mientras los negocios y el poderío de los ilegales aumentan, los ceses al fuego que ha decretado el Gobierno los benefician más.

¿En qué sentido los beneficia el cese al fuego?

“La Defensoría muestra que durante los ceses al fuego la presencia de las dos disidencias de las FARC aumentó en 50 municipios, el ELN en 40 y el Clan del Golfo en 20. Y eso ha traído una situación de violencia absolutamente inaceptable. Entonces, mientras nos hablan del cese al fuego, pues uno se hace varias preguntas, ¿quién controla las violaciones al cese al fuego? Y sorpréndase, yo le pregunté al Alto Comisionado de Paz y me dijo que eso está protegido por reserva, es decir, los colombianos no tenemos derecho a saber si están cumpliendo o no, y cuando uno mira las cifras ha habido más de 1.000 violaciones al cese al fuego.

Hay otra cifra dramática y es que en este Gobierno han aumentado en más de 3.500 los hombres en armas. Quiere decir que hoy Colombia tiene más o menos 16.000 hombres en armas, lo que significa que volvimos a los periodos de antes del acuerdo de La Habana, es decir, en términos de hombres en armas, el acuerdo de La Habana ya desapareció, y si seguimos creciendo como vamos, pues llegaremos al 2026 con 26.000 hombres, que significa un retorno al 2008”.

Usted planteó que en medio de toda esta paz total ya no hay guerrillas sino paramilitares, ¿a qué se refiere?

“El día en que Gustavo Petro, que hizo parte de la guerrilla, llega a la Presidencia, tiene que desaparecer el discurso de aquellos que decían que estaban en armas porque nuestra democracia no los dejaba participar. Es decir, el día que Gustavo Petro se posesionó como presidente se acabó la lucha subversiva en Colombia. Y hay que recordar, como lo ha dicho la Corte Constitucional y como lo explica cualquier concepto, que un subversivo es aquel que está en contra del Estado y de las políticas del Estado.

Hoy esas guerrillas de izquierda no solamente simpatizan, sino que están perfectamente alineadas ideológicamente con la visión del presidente Petro, y si hay unos grupos ilegales que comparten la doctrina de quien está gobernando, esos ejércitos se llaman paramilitares, y por lo tanto las disidencias de Iván Mordisco, de Iván Márquez y el ELN son grupos paramilitares. Y la Corte fue muy clara en que no se puede dar tratamiento de delincuentes político a los grupos paramilitares porque son afines y podría generar problemas como los que estamos viendo: unos tratamientos favorables porque como hay una identidad ideológica, se los trata más suave que al resto de la criminalidad, que es lo que me parece que le está pasando a Colombia”.

 

Normalmente en estos procesos de paz, los Gobiernos suelen buscar conversación con el Congreso, ¿han tenido algún acercamiento sobre el proceso de paz total o cómo se maneja?

“El proceso de paz diría que lo maneja el senador Iván Cepeda. Tuve la oportunidad de sentarme a discutir a profundidad con el Gobierno sobre la ley de paz total, haciendo las observaciones que yo creía pertinentes. Y siento que muchos de los temas fueron acogidos, pero otros de los centrales no, entre esos el hecho de que se les diera reconocimiento político, porque mi tesis es que Colombia no puede seguir diciendo que hay razones para que se monte una estructura criminal, asesine, secuestre, delinca, trafique coca, que porque eso le sirve a Colombia.

Si los colombianos, como un todo, no somos capaces de rechazar la violencia de una buena vez como mecanismo de acción política, no vamos a salir de esta. Y me parece que es muy grave que la izquierda colombiana insista en que uno le tiene que dar un tratamiento especial a los criminales que delinquen con banderas de izquierda porque ahora la izquierda está en el poder. Yo no he participado en los procesos, he recibido invitaciones para viajar a Cuba, pero yo no tengo ningún interés. Mientras estos procesos no sean de sometimiento a la justicia, a mí me parece que son inadmisibles, porque uno no puede darles tratamiento político y decir que han cometido crímenes altruistas cuando en realidad han sido terroristas que le han causado muchísimo daño a Colombia”.

 

Usted también cuestionó el hecho de que las fuerzas especiales estaban teniendo dificultades para entrenar y que ahora solo lo hacen desde los árboles, ¿qué está pasando?

“Estamos viendo una situación dramática sobre todo en el alto mando de las fuerzas, donde han ido sacando generales de una manera absolutamente impresionante, como si fuera fácil formar un general, como si no le hubiera costado a Colombia, no solamente en términos de la inversión y el entrenamiento, sino más de 37 años para que una persona pueda comandar un Ejército. Digamos, en la Policía Nacional, que es una cifra dramática, perdimos el 54% de los generales”.

 

¿Esa cifra del 54% es en el actual gobierno?

“En el Gobierno de Gustavo Petro. A esto se le han unido unas constantes renuncias de muchos oficiales. Tuve ocasión de contactar algunos de esos oficiales para preguntarles por qué se estaban retirando, y lo que me dicen es que se sienten desmoralizados. Al preguntarles qué es lo que está pasando, me dicen, “nos mandan, por ejemplo, a combatir el Clan del Golfo y nos dan munición y granadas vencidas.

Los entrenamientos de caída y salto, que antes hacíamos desde helicópteros propios de las fuerzas, ahora los hacemos desde los árboles, porque los helicópteros están en tierra: 11 helicópteros rusos están en tierra por la falta de mantenimiento”. Y hay un sentimiento de miedo entre la fuerza. No se imagina la cantidad de policías y soldados que se me aproximan a decirme que si los podemos ayudar a un traslado porque no quieren montarse en un helicóptero porque les parece que se va a caer. Entonces yo creo que ahí estamos, viendo un maltrato a la fuerza que puede que no sea visible al ciudadano, pero que sí están sintiendo nuestros soldados y sobre todo muchos de quienes integran fuerzas especiales”.

 

¿Son muchos los que están en esa situación?

“Una de las cosas más interesantes que me contaban es que llevan más de 8 meses reclamando las liquidaciones y cuando van al Ministerio a ver si les pagan la liquidación laboral y las cesantías, les dicen que no se las pueden pagar todavía porque hay una fila de 6.000 hombres que se han retirado”.

 

¿Qué sensación le queda del tema de seguridad?

“Que la paz total que le prometió el Gobierno a los colombianos es una farsa, es una paz chiquita y solo con los que comparten ideología política de izquierda. ¿Quiénes hacen parte de la paz total? Las disidencias de Iván Mordisco, las disidencias de Iván Márquez y el ELN, todos de izquierda recibiendo beneficios del cese al fuego. Y por el otro lado, recibiendo el beneficio de la falta de lucha antidrogas. Y a eso súmenle unas Fuerzas Armadas debilitadas que cada vez parecen más maniatadas, es la palabra que usa el exviceministro Ruiz que salió del Gobierno Petro. Cómo puede uno explicar que haya 26.000 personas confinadas en el Chocó, que haya 2.000 confinados en Nariño, que haya 200 desplazados en la Guajira y que el Gobierno no diga nada sobre el problema de seguridad que vive el país”.

 

¿Usted cree que les den tratamiento diferente a EPS públicas y privadas?

“Pues eso fue lo que pidió Aldo Cadena en la rueda de prensa que dio el jueves, donde dijo que la Nueva EPS había acumulado pérdidas por más de 400.000 millones de pesos, que la UPC era insuficiente, que se tenía que subir, pero que además él pedía que le hicieran una UPC diferenciada a la Nueva EPS”.

 

¿Qué otra cosa se puede hacer para salvar el sistema de salud?

“Hay una ruta que es la que ha emprendido la Corte Constitucional, que a través de un auto ordenó al Gobierno pagar lo que le debe al sistema. La salud como derecho fundamental requiere de unos recursos y el Gobierno no puede seguir negándole los recursos al sistema”.

 

Y si el gobierno no obedece el auto de la Corte Constitucional, ¿qué instancia queda?

“Pues creo que habría que ensayar todas las acciones legales para que el Gobierno cumpla, porque está incumpliendo la ley y por lo tanto, está incumpliendo la Constitución”.

/ELCOLOMBIANO