Diario del Cesar
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Rechazo en todo el país a la Constituyente de Petro

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Diversos actores políticos han expresado su desacuerdo con esta iniciativa, argumentando que no es la solución adecuada para los problemas que enfrenta el país.

En medio de un panorama político polarizado y lleno de tensiones, la propuesta del presidente Gustavo Petro de convocar a una Asamblea Nacional Constituyente ha generado un fuerte rechazo a nivel nacional. Diversos actores políticos y representantes de la sociedad civil han expresado su desacuerdo con esta iniciativa, argumentando que no es la solución adecuada para los problemas que enfrenta el país.

Entre los primeros en pronunciarse esta Humberto de la Calle, Senador electo de la Coalición Alianza Verde Centro Esperanza, quien de manera contundente contra la idea de una Constituyente a través de una carta pública. De la Calle sostiene que el argumento principal de Petro para convocarla, la supuesta imposibilidad de cumplir la Constitución, es débil. Para él, el verdadero problema no reside en la Carta Magna en sí misma, sino en la forma de gobernar y en la capacidad de alcanzar acuerdos razonables. Además, cuestiona si la propuesta constituye más una estrategia política que una solución efectiva a los problemas del país.

En este sentido, la postura de De la Calle apunta a la necesidad de fortalecer las instituciones existentes y mejorar la gestión gubernamental en lugar de buscar cambios radicales en la estructura constitucional. Su análisis resalta la importancia de mantener el equilibrio de poderes y la estabilidad institucional como fundamentos de la democracia colombiana.

Otro de los que expresó su rechazo de manera inmediata fue el senador del Partido Liberal y miembro de la Bancada Caribe, Mauricio Gómez Amín. Él afirmó que el presidente Gustavo Petro está transmitiendo un «mensaje institucional negativo» y que el Congreso de la República no debe actuar como una simple oficina para aprobar y certificar todas las propuestas del Ejecutivo.

Gómez Amín argumentó que el líder del país, como defensor de la democracia, debería respetar el papel del poder legislativo en la evaluación de las reformas y en la separación de poderes.

«Esto no es beneficioso para nuestra democracia ni para nuestras instituciones. Es un mensaje muy perjudicial, por lo tanto, insto a la prudencia y al diálogo, pero siempre respetando la división de poderes en nuestra nación. Personalmente, no considero que una Asamblea Constituyente sea la solución en este momento, cuando el presidente no está obteniendo buenos resultados», expresó Gómez.

Por otro lado, Cathy Juvinao, Congresista Representante a la Cámara por Bogotá, ha expuesto una lista detallada de problemas y preocupaciones que refuerzan su rechazo a la propuesta de Petro. En sus declaraciones, Juvinao señala la crisis en el sistema de salud, el fortalecimiento de grupos armados ilegales, acusaciones de corrupción y otros desafíos que enfrenta el país. Su análisis evidencia una visión crítica sobre la gestión actual del gobierno y plantea la necesidad de abordar estos problemas de manera urgente y efectiva, sin recurrir a cambios constitucionales como solución única.

Estos argumentos subrayan la complejidad de la situación política en Colombia y la diversidad de perspectivas sobre cómo abordar los desafíos nacionales. Mientras algunos apuntan a fortalecer las instituciones y mejorar la gestión gubernamental dentro del marco constitucional vigente, otros enfatizan la urgencia de cambios estructurales que respondan a las demandas y necesidades del pueblo colombiano.

Además, el senador del partido Centro Democrático, Carlos Meisel, convocó a todos los partidos políticos para dejar las diferencias a un lado y crear una alianza parlamentaria que permita, según manifestó, defender la Constitución Política de 1991.

«Lo que tiene que hacer éste país es reaccionar de manera demócrata y rodear todas nuestras instituciones. Todos los partidos deberíamos hacer una gran alianza, apartarnos de nuestras diferencias y defender lo que no se debe modificar y/o destruir», indicó.

También se pronunció Juan Espinal, Vicepresidente II de la Cámara de Representantes 2023-2024, ha compartido la preocupación de congresistas antioqueños sobre el posible chantaje de Petro con la asamblea constituyente. Espinal y sus colegas rechazan la idea de una constituyente como una amenaza para la democracia y las instituciones, enfatizando su compromiso con la defensa de los valores democráticos y la estabilidad del país.

En este contexto, se observa una diversidad de opiniones y enfoques respecto a la propuesta de Constituyente planteada por Petro, lo que refleja la complejidad y la riqueza del debate político en Colombia. Las posturas analizadas abarcan desde la necesidad de fortalecer las instituciones existentes hasta la demanda de cambios estructurales profundos que respondan a las demandas ciudadanas y promuevan una mayor participación democrática.

Y la senadora Paloma Valencia, del Centro Democrático rechazó las palabras de Petro comento en su cuenta de X «El ánimo de destrucción de este Gobierno no tiene límites, no les basta con que el M-19 haya estado y participado en la Constitución del 91 y quieren salir ahora a destruirla». Luego afirmó: «Quieren destruir la salud del país, el sistema pensional. Quieren que todo pase a manos del Estado para poder controlar. Ni Constituyente ni destrucción, Colombia tiene que avanzar por un sendero tranquilo».

De igual manera, el senador David Luna de Cambio Radical rechazó las declaraciones del Ejecutivo tuiteó: «Se le cayó la máscara señor presidente Gustavo Petro. Hoy muestra su verdadera faceta y sus rasgos dictatoriales, lo que siempre ha querido es aferrarse al poder. ¿Habla de democracia para victimizarse, pero se le olvida para amenazar? Ojo Colombianos, los invito a crear un frente contra la reelección, tenemos que hacer respetar las instituciones y el equilibrio de poderes».

LA PROPUESTA

La propuesta de Petro se fundamenta en la Constitución Política de 1991, que en su artículo 375 establece los mecanismos para reformar la Carta Magna: a través del Congreso, una Asamblea Constituyente o un referendo popular. Para convocar una Asamblea Constituyente y modificar la Constitución, se requiere que tanto el Senado como la Cámara de Representantes aprueben una ley que convoque a elecciones donde los ciudadanos decidan sobre la conveniencia de establecer dicha Asamblea.

El artículo 376 de la misma Constitución amplía este proceso al establecer que es el pueblo quien, mediante votación popular, decide si desea convocar una Asamblea Constituyente. La ley para llevar a cabo este proceso electoral debe ser aprobada por la mayoría de los miembros de ambas Cámaras y, antes de ser sancionada, debe pasar por un control constitucional en la Corte Constitucional.