Diario del Cesar
Defiende la región

Murió el otro ladrón baleado en un procedimiento policial

294

Efraín Danilo González Soto, quien fue herido de varios impactos con arma de fuego por parte de un integrante de la Policía adscrito a la Sijín, cuando perpetraba un hurto a mano armada en un establecimiento comercial de Aguachica, murió la madrugada de ayer en una clínica de Valledupar. Ese mismo día, falleció su hermano,  quien fue cómplice del acto delincuencial  que planearon.

Investigadores judiciales del CTI de la Fiscalía, realizaron la inspección técnica al cadáver de González  Soto, quien días antes de su deceso permanecía en delicado estado de salud y luego fue diagnosticado con muerte cerebral.

El cuerpo fue llevado a la morgue de Medicina Legal y Ciencias Forenses de esta capital, donde realizaron la necropsia de rigor, luego lo condujeron a la mencionada localidad situada en el sur del Cesar.

 

ASÍ FUE

El pasado 14 de enero, el joven de 22 años recibió varios balazos, luego que un miembro de la Fuerza Pública, una de las personas a quien sometieron al hurto, lo neutralizara con su arma de dotación, cuando pretendió despojarlo de su teléfono celular.

El asaltante se encontraba acompañado de su hermano identificado Diego Andrés González Soto, quien murió ese día, al recibir los disparos del policía en una rápida reacción. El local de razón social Granero Jhon está localizado en la calle 2#30-40 en el Mercado Público de  dicha municipalidad.

Efraín González recibió heridas de gravedad que les afectaron varios órganos vitales, el deterioro en su condición física era evidente con el transcurrir de los días, hasta que los galenos no pudieron mantenerlo con vida, debido a que un paro cardiorrespiratorio le puso fin a su humanidad.

Los hermanos residían en el barrio Santa Ana de Aguachica en compañía de sus padres, quienes se encuentran desolados por una mala decisión que optaron hace seis días y que les costó sus vidas.

Los funcionarios judiciales a cargo de las pesquisas,  incautaron en el lugar un arma de fuego tipo revólver, vainillas y los elementos hurtados, que servirá como evidencia en la indagación.  El fallecido será trasladado a la región donde recibió las lesiones, de donde era oriundo;  sus exequias se realizarán en el mismo cementerio donde reposan los despojos mortales de su fraterno.