Diario del Cesar
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El retorno de un ‘Campeón’

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No se necesitan controles de advertencias, para conocer que en una auditoría folclórica al perfil musical de Rafael Enrique Jácome Ariza, no requiere ninguna  sentencia, porque se está al frente de un buen compositor vallenato.

Su nombre de pilas no es muy común en el firmamento artístico, ya que, allí brilla simple y llanamente como ‘Taty’ Jácome, así de sencillo como su romanticismo, ese que dio a conocer cuando apenas era un estudiante de bachillerato, el que luego perfiló y edificó cuando le grabaron su primera canción.

Al principio, los escépticos no se explicaban cómo un hombre de comportamiento criollo, estuviera atomizado en un estilo lírico de letras largas no muy ceñidas a las canciones de versos cortos y matriculadas en aconteceres parroquiales que dominaban el mercado local.

Pero ‘Taty’, que alterna la música con sus actividades como funcionario público,  fue un visionario de mercados vírgenes, en un estilo que, si bien tenía sus alfiles liricos, lo de él, era una poesía fácil de sembrar en el sentimiento del que vive y sufre las pasiones.

SU PRIMER ÉXITO

‘Conduélete de mí’ fue ese el primer ‘Hit’ que lo lanzó al estrellato y con tres canciones más, consecutivamente, se convirtió en el autor de cabecera de Los Embajadores Vallenatos, que entre otras cosas, con sus canciones los catapultó a los mercados de Argentina, Perú, Ecuador y Paraguay en donde todavía corean  estos temas como el primer día.

Pero, Jácome, tenía más que sentimientos en su agigantada figura de autor, y quiso mostrar la faceta picante del provinciano que creció en el Gaitán, un barrio del corazón de Valledupar, por eso agarró el trinche de la osadía y se le midió a una canción picaresca e hizo ‘Que me salga el Diablo’.

Después, Los Chiches del Vallenato, llegaron atraídos por el estilo de este compositor y le grabaron otras obras que lo consolidaron como una figura de la composición vallenata, letras que a su vez, fueron adoptadas por agrupaciones foráneas que las irrigaron en otros géneros por muchas partes del mundo.

Tales son los casos de: El Kombo Colombia, un grupo mexicano que supera en las plataformas digitales más de 5 millones de visitas de la canción: ‘Cada lagrima tuya’ que originalmente la grabaron Los Chiches del Vallenato, otro de los grupos que se surtió del talento de ‘Taty’, la que además ha sido grabada por los extranjeros Carmelo Martínez, en Bachata; y en Nagua, República Dominicana.

RETIRO FORZOSO

Por cuestiones laborales se alejó de las grabaciones, más no de la composición, ni de las parrandas, faceta en la que se mueve como pez en el agua, pues además, sabe de tonalidades y suele cantar a sus amigos, aparte de contar chistes y anécdotas, los que suele narrar con gracia.

Recientemente, acaba de aparecer en el mercado del disco, con un ‘batatazo’ de corte festivo para este fin de año y carnaval, en ese formato alegre que también sabe dominar y con un contenido real del embrujo macondiano: ‘El Campéon’, en el que la letra está sazonada en un menú rítmico de los instrumentos de la Costa, cantada por Ivo Díaz y digitada por el rey vallenato, Almes Granados.

Es este, el retorno de ‘Taty’ Jácome a este mundo folclórico, en donde ya tiene 35 canciones de su autoría con diferentes conjuntos y de las que se han destacado los éxitos: ‘Como tú’, ‘Conduélete de mí’, ‘Cada lágrima tuya’, ‘Qué felicidad’, ‘Todo es nada’,  ‘Lloró un amor’, ‘Lágrimas de amor’ y ‘Soledad’ entre otros.

Como quiera que este compositor de sangre santandereana y guajira, es un ‘alto’ funcionario de la Contraloría Municipal de Valledupar, algunos se atreven a vaticinar que, en su expediente musical no caben los ‘hallazgos’ de una obra mala, y que su retiro de la música lo haría acreedor a una falta disciplinaria por quebrantamiento de la buena fe artística.

Por WILLIAM ROSADO RINCONES