Una ofensiva militar contra la expansión del narcotráfico en los Parques Nacionales Naturales de Colombia anunció el Gobierno nacional luego de registrarse un incendio que afectó el Parque Nacional Natural Sierra de la Macarena, provocado por delincuentes interesadas en apropiarse de la reserva para sus propósitos criminales
En primer término han sido responsabilizados disidentes de las Farc que estarían promoviendo las quemas para favorecer toda clase de actividad ilegal. Para ello están utilizando a los campesinos para cometer esta masacre contra la naturaleza lo que es un crimen contra el medioambiente. Es claro que quienes hoy promueven los incendios son delincuentes que quieren destruir bosques y envenenar ríos para sembrar coca ha dicho el Ministro de la Defensa nacional.
Los incendios forestales en los parques están ocasionando la alteración de la composición, estructura y función ecológica de los valores y objetos de conservación de estos lugares, como lo son el bosque inundable y la selva húmeda tropical. Además, se están generando afectaciones a especies de flora como el cedro amargo, el abarco, el comino crespo; además de especies de fauna silvestre como el jaguar, la danta, el mono araña y el mono churuco, los cuales se encuentran en alguna categoría de amenaza de extinción.
Sin embargo debemos ser claros. Los parques, no de ahora, sino de tiempo atrás, han estado abandonados por el Estado y sus autoridades. El Estado ha permitido que esas reservas sean empleadas para cultivos ilícitos y allí se cometan toda clase de fechorías. La pomposa Dirección Nacional de Parques solo aparece, por ejemplo, en el caso de las reservas del Magdalena, para atravesarse como ´vaca muerta´ en los proyectos de desarrollo ambientales sostenibles que se han propuesto. Muestra de ello lo que por años ha ocurrido con el Parque Nacional Tayrona.
Dentro de la ofensiva anunciada por el Gobierno se creará una Fuerza de Tarea Ambiental para defender los recursos naturales, la cual contará con integrantes de las Fuerzas Militares y de la Policía Nacional. El Ministro fue enfático en advertir que la Fuerza Pública “no se va a retirar de las zonas de los Parques Nacionales Naturales, donde los criminales pretenden asentarse”, pues recordó que se trata de un patrimonio de los colombianos que debe protegerse.
Reconoció que está plenamente establecido que el narcotráfico, la extracción ilícita de minerales y la deforestación son las principales amenazas a nuestro medio ambiente, como si ello no se supiera. Parques Nacionales ha dejado a un lado la protección del medio ambiente, el cuidado de la biodiversidad y la conservación de esas reservas para dedicarse más a la controversia y el protagonismo.
Es compromiso del Gobierno proteger los parques naturales y hacer mayor presencia en ellos. Ojalá y se cumpla el propósito dispuesto por el Consejo Nacional de Lucha contra la deforestación para empezar a reducir la deforestación que tanto daño nos ha hecho en los últimos años, por cuanto esa tendencia se sigue manifestando.
Y en esto hay que hacerle un llamado al señor procurador General, Fernando Carrillo para que ese órgano de control inicie las acciones disciplinarias contra quienes por omisión han dejado de cumplir con sus deberes en la protección de nuestras reservas naturales
Finalmente, valdría la pena preguntarse, si el Gobierno no cree necesario que ya es hora en darle un timonazo a la Dirección Nacional de Parques ?