Diario del Cesar
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¿Nos engañaron con la OCDE?

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“¡Ya somos parte de las grandes ligas!”, escribió hace un par de años el entonces presidente de Colombia al anunciar el ingreso de su país a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) aludiendo a la salto que dan los jugadores de béisbol al llegar al circuito profesional en Estados Unidos, el más cotizado del mundo. Muchos sectores se ´emborracharon´ con qué el país se convertiría en el miembro número 37 de este selecto club de países “ricos”, de los cuales hasta ahora solo dos eran latinoamericanos: México y Chile. Pero oh sorpresa. Nos acaba de meter un portazo en la cara con la declaratoria de la máxima potencia y motor de desarrollo económico, Estados Unidos cuando nos ha negado la certificación de que somos una Nación en desarrollo. No tenemos ese título. Y si Colombia no es un país en desarrollo, entonces es lo contrario, es decir, subdesarrolldo, al igual que Haití, Angola, o cualquier otra nación africana.

Es aquí donde vale la pena preguntarse: ¿Nos engañaron con la OCDE? Ya que la decisión tomada por Estados Unidos frente a la Organización Mundial de Comercio encendió la polémica

Todo se originó en una acción del gobierno norteamericano que anunció la modificación de una exención clave a las leyes comerciales correctivas de Estados Unidos que facilitaría la penalización de más dos docenas de los denominados países en desarrollo, incluidos China, India y Sudáfrica.

Con ese fin, Estados Unidos redujo su lista interna de países en desarrollo y menos desarrollados para restringir el umbral con el fin de iniciar una investigación estadounidense respecto a si las naciones están perjudicando a las industrias estadounidenses con exportaciones subsidiadas deslealmente.

Al hacerlo, Estados Unidos eliminó sus preferencias especiales a Colombia, dentro de una lista de países y territorios en desarrollo que también incluyen a Albania, Argentina, Armenia, Brasil, Bulgaria, Costa Rica, Georgia, Hong Kong, Indonesia, Kazajistán, Kirguistán, Malasia, Moldavia, Montenegro, Macedonia del Norte, Rumania, Singapur, Corea del Sur, Tailandia, Ucrania y Vietnam.

Robert Lighthizer, representante de Comercio de Estados Unidos, explicó que era necesario revisar su metodología porque la que data de 1998 “ahora está obsoleta”.

La principal molestia en Washington es que con la anterior metodología grandes economías, como China e India, podían recibir beneficios comerciales preferenciales al ser catalogadas como naciones en desarrollo en la Organización Mundial del Comercio (OMC).

El presidente Donald Trump precisó el mes pasado en Davos, Suiza, que “China es visto como un país en desarrollo. India es visto como un país en desarrollo. Nosotros no somos vistos como un país en desarrollo. En lo que a mí respecta, también somos un país en desarrollo”.

La Casa Blanca va por más: en la mira están las preferencias concedidas a los países que hacen parte, como Colombia, de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

En este contexto es que el martes el ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, dijo durante seminario de ANIF y Fedesarrollo que “este es un país que tiene una estructura tributaria de un país muy pobre” que choca con la nueva realidad: “Ya no somos un país muy pobre. Somos un país de ingreso medio que está en expansión”. En consecuencia, sostuvo, Colombia tiene que “adecuar nuestra estructura tributaria a la nueva realidad”.

La exministra Cecilia López aseguró ese mismo día en W Radio que Colombia “obviamente es un país en vías de desarrollo”, argumentado que, aunque se ha mejorado en índices de pobreza, “39% de nuestra población es vulnerable, tenemos brechas sociales inmensas, no contamos con infraestructura apta para la competitividad en el mercado internacional”. “Estamos lejos de ser un país desarrollado”, explicó.

 “Colombia es un país en el cual no se cumplen los derechos básicos de la Constitución”, dijo López. En los países ricos, dijo como ejemplo, “una altísima proporción de su población tiene real acceso a los derechos básicos”.

No sobra aclarar, para terminar, que según lo publica en su web la OMC allí no existe ninguna definición de países desarrollados o en desarrollo, sino que los miembros pueden decidir por sí mismos si están en esta o aquella categoría, lo que puede ser aceptado o rechazado por los otros gobiernos. La condición de país en desarrollo en la OMC supone ciertos derechos. Por ejemplo, en algunos acuerdos hay disposiciones que prevén períodos de transición más largos para los países en desarrollo antes de que se les exija su plena aplicación. Además, los países en desarrollo pueden recibir asistencia técnica. En la práctica, el país que concede la preferencia es el que decide qué países en desarrollo se beneficiarán de la misma, que es lo que acaba de hacer Estados Unidos.