Diario del Cesar
Defiende la región

Las esperanzas de un nuevo cuatrienio

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Se inicia un cuatrienio con nuevos gobernantes en el Cesar y Valledupar como resultado del incontrastable veredicto de las urnas el pasado 27 de octubre, donde la ciudadanía se expresó de la manera abrumadora como lo hizo, para otorgarle a los gobernantes que ayer asumieron un mandato claro, contundente y esperanzador frente a lo que prometieron.

A no dudarlo, entre los retos más destacados que deben enfrentar de manera conjunta autoridades y ciudadanía son tres flagelos que hacen parte de nuestra canasta diaria y que hemos heredado de aquel pasado convulso: la corrupción, la pobreza y la envidia.

Esos tres factores han contribuido a que los magdalenenses y samarios exhibamos una distorsionada estructura social, lo que demanda desde luego la construcción de una nueva sociedad justa, moderna, productiva y de trabajo en equipo, como ya aprendieron a hacerlo en ciudades vecinas.

En esta ocasión la sociedad espera que los dos gobernantes  muy afines entre sí, tienen la enorme responsabilidad de no defraudarnos y todos esperamos que pueden liderar la edificación de una nueva sociedad con positivismo y buena fe, mirando hacia el futuro, pensando en el desarrollo que como departamento y ciudad nos merecemos, apoyando nuevos proyectos y mejorando lo que hemos logrado construir.

Y hay razones para creer que estamos listos para dar un gran salto, pues el Cesar y Valledupar se aprestan a encabezar ese liderazgo de departamento con el compromiso de recuperar la fe perdida en los asuntos públicos, con un nuevo estilo de gobierno, tal como lo reclamaron las mayorías que se impusieron en las recientes elecciones

El mayor reto del gobernador Monsalvo será el de interpretar el conjunto de necesidades que tiene el departamento para que gobierne bien al Cesar. En la contienda que lo llevó al poder expuso lo que serían los ejes de su administración de la cual se destacan las propuestas en materia de educación, desarrollo inclusivo y social, las políticas de medio ambiente, la atención al sector agropecuario y sobre todo el manejo pulcro de los recursos públicos.

Deberá canalizar esos sueños en oportunidades, porque eso fue lo le propuso a la ciudadanía y la sociedad le copió su discurso. Por lo tanto el desafío de interpretar lo que la gente quiere es inmenso.

Deberá además articular y generar oportunidades de empleo y educación de calidad, mediante políticas públicas que permitan ampliar la cobertura de educación y gratuita, puesto que, como lo enfatizó en repetidas ocasiones, nuestra juventud no puede seguir relegada a que no se le atienda en este derecho fundamental, el del acceso a la educación.

Con respecto al alcalde Mello Castro tiene por delante primero que todo el honor que le confirió el pueblo vallenato de derrotar a la enorme maquinaria a la que se enfrentó ganando contra todos los pronósticos.

No dudamos que presidirá un Gobierno abierto, incluyente y creativo, donde las obras que aun están en desarrollo gozarán de plena continuidad, y aquellos proyectos en ciernes,  tendrán la más entusiasta de las diligencias para seguir remando hasta lograr la tan esperada solución estructural al mayor dolor de cabeza con el que se levantan a diario los vallenatos: la escasez del preciado líquido.

Por eso es necesario mantener línea directa con el Gobernador del departamento para que se llegue a plantear un trabajo mancomunado, sin distorsión de ninguna naturaleza, que implica una labor articulada que deberá caracterizarse por la eficacia y los resultados ante las instancias nacionales.

Los vallenatos hoy reclaman unos servicios de salud más eficientes, un sistema de transporte óptimo y de mayor cobertura que el actual, políticas públicas que garanticen los derechos de los niños y las mujeres y de las minorías; enfrentar junto con la Policía y demás organismos del Estado el tema de la seguridad que no es un asunto de poca monta, precisamente en estos momentos en que como es bien sabido, se nos volvió a criminalizar la ciudad, donde campean los delitos de alto impacto y los crímenes selectivos

¿Qué tal si todos deponemos nuestros intereses particulares, desarmamos nuestros corazones y nos sumamos a un proceso colectivo que persiga el fin común de lograr una ciudadanía responsable, culta, comprometida, optimista, bondadosa y justa? ¿Para qué esperar otro momento? Creemos firmemente que debemos dejar atrás lo que nos divide y aunar esfuerzos para sacar adelante lo que nos une: nuestro amor por el Cesar y Valledupar