POR: NINOSKA REYES URDANETA
El Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), presentó ayer los resultados del estudio sobre el mercado laboral en Colombia en el marco de la Gran Encuesta Integrada de Hogares, donde la tasa nacional de desempleo del trimestre móvil junio – agosto 2019, fue de 10,3%, lo que significó un aumento de 1,0 puntos porcentuales con respecto al año pasado. Valledupar repite la ubicación como la tercera ciudad con mayor desempleo (15.5%), un 0,4% menos que la cifra entre mayo – junio, cuando se registró un 15,9% de población sin empleo.

Aunque La Tasa de desempleo registró una disminución de 0.4% con respecto a los meses mayo-junio, Valledupar sigue en el tercer puesto con 15.5% de desempleo. La lista la encabeza Quibdó con 18,1%, seguida de Cúcuta con 16,5%.
La primera posición la sigue liderando Quibdó con 18,1%; tasa global de participación 55,0%; tasa de ocupación 45,0% y tasa de subempleo objetivo 3,2%. Le sigue Cúcuta con un desempleo de 16,5%; tasa global de participación 61,7%; tasa de ocupación 51,6% y tasa de subempleo objetivo 13,9%; mientras que en el tercer lugar está Valledupar con 15,5% de desempleo; tasa global de participación 62,7%; tasa de ocupación 53,0% y tasa de subempleo objetivo 8,5%.
Sincelejo (12,8%) fue la ciudad con peor desempeño al aumentar su tasa de desempleo en 4,0 puntos porcentuales, frente al mismo periodo de 2018. Las ciudades que presentaron las menores tasas de desempleo fueron: Cartagena (6,5%), Barranquilla (7,6%) Pereira (8,6%).
En agosto de 2019, en el total nacional, la tasa de desempleo en los hombres fue del 10,2%, 1,4 puntos básicos superior a la presentada en agosto de 2018, cuando se ubicó en 8,8%. Las mujeres presentaron una tasa de desempleo de 12,8%, superior en 1,3 puntos porcentuales a la registrada en agosto de 2018, cuando fue 11,5%.
Para las 13 ciudades y áreas metropolitanas, en agosto de 2019, la población ocupada se ubicó en 10. 679 miles de personas, con una disminución de 78.000 personas, mientras que para la población desocupada se ubicó en 1.372 miles de personas, con un aumento de 165.000 personas. La población inactiva se ubicó en 6.392 miles de personas, con un aumento de 157.000 personas.
En cuanto a la población migrante, la tasa global de participación de las personas que afirmaron vivir hace 12 meses en Venezuela, se ubicó en 73,0%, con una disminución de 5,4 puntos porcentuales. La tasa de ocupación se ubicó en 58,5%, con una diminución de 5,3 puntos porcentuales y la tasa de desempleo está en 19,9% con un incremento de 1,6 puntos porcentuales.
El sector construcción sigue jalonando la ocupación. Con un incremento estadísticamente significativo ingresan 194.000 personas a este sector, seguido de Agricultura, pesca, ganadería, caza y silvicultura (-281 mil personas).
TEMA CRÍTICO
Alexander Castrillo Galván, coordinador del Observatorio de Mercado Laboral del Cesar y Consultor Territorial para el centro de estudios Socioeconómicos, Cesore, afirma que hay una cifra de desempleo que viene creciendo desde el 2015 cuando la tasa casi iba con la media nacional; entrado el 2016 superó dos dígitos y hasta la fecha no ha parado de crecer.
Es un tema crítico que puede ser considerado de salud pública por las grandes connotaciones y afectación que tiene sobre un importante número de personas que puede llegar a ser 35.000 habitantes o más, contando que no solo es Valledupar, sino su área rural y metropolitana.
El tema del desempleo es un problema que se viene arrastrando desde hace años y que obviamente se ha recrudecido por ser una ciudad estratégicamente muy bien ubicada. “No solo llegan migrantes a Valledupar, es la zona rural que está buscando una ciudad proveedora de bienes, servicios y oportunidades. No es atribuible a los venezolanos el crítico estado de la alta tasa de desempleo en Valledupar, más bien la raíz del problema está en otros sectores o fenómenos que lo pueden explicar muy bien”, dijo.
Castrillo explicó que el desempleo tiene que ver con unas políticas públicas de empleo, desarrollo económico y emprendimiento que ha debido tener la ciudad hace más de una década, y que hoy la misma falta de este instrumento político ha llevado a la ciudad a tener un horizonte incierto frente al tema.
El segundo aspecto importante es la mano de obra que está buscando empleo, está poco calificada y tecnificada con menos capacidades y habilidades que las que está recibiendo el mercado laboral.
Lo otro tiene que ver con la educación, se ha estado ofreciendo en la ciudad la misma de hace 20 y 30 años atrás, sin tomar en cuenta las demandas del mercado. El mercado se está moviendo, pero si la educación sigue siendo plana, simple y sin valoración de competencias, simplemente el aspirante se encontrará con una barrera que los superará en el mercado.
En tal sentido, el Centro de Estudios Económicos Regionales del Bando de la República, en su informe Precio del Carbón y Dinámica Laboral en Valledupar, recomienda que ante la creciente tasa de desempleo en la zona, recomienda diseñar políticas orientadas a las necesidades específicas de cada ciudad o región. Especialmente, en estas economías como la de Valledupar cuya dinámica está vinculada al precio del carbón.
Dichas políticas podrían enfocarse en una capacitación o readiestramiento de la mano de obra de forma que, ante caídas de la demanda laboral de un sector específico, esta se pueda reubicar. También se debería pensar en programas de ahorro o líneas de aseguramiento que cumplan dicho propósito.