Diario del Cesar
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Niños de Guacoche comienzan a tocar el acordeón orientados por “El Turco” Gil

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POR:
NINOSKA
REYES URDANETA

“Qué bueno sería que en cada área de conflicto, hubiese un maestro como ´El Turco´ Gil”. Esta afirmación la hizo el expresidente norteamericano, Bill Clinton, en una de sus obras literarias; y hoy se está viendo materializada con la capacitación musical que el gran maestro, Andrés Gil, ha emprendido en los corregimientos del municipio Valledupar, siendo Guacoche, la tierra del gran Lorenzo Morales, la primera población donde los acordeones empezaron a sonar en manos de los niños afrodescendientes.

Emocionados y agradecidos, los niños de Guacoche recibieron a quien ahora será su guía musical. Con su acordeón en el pecho y atentos a las instrucciones del maestro Gil, los pequeños comenzaron a entonar sus primeras  melodías, para unos, quizás el instrumento estaba pesado y casi imposible de dominar, mientras que otros fácilmente comenzaron a coordinar los movimientos entre el fuelle y el teclado, para así ganarse los aplausos de su profesor, quien con palmadas les indicaba el ritmo a tocar.

Y así fue como oficialmente arrancó en Guacoche el proyecto firmado entre la Fundación Niños Acordeoneros y Cantores del Vallenato Andrés “Turco” Gil y la Alcaldía de Valledupar, a través de la Oficina Municipal de Cultura. El colegio José Celestino Mutis, fue el escenario para este gran evento que además contó con la presencia del alcalde de Valledupar, Augusto Ramírez Uhía, el coordinador de Cultura, Tomás Darío Gutiérrez, autoridades educativas y comunidad en general.

Los espacios del establecimiento educativo se convirtieron en un gran centro cultural, los Niños Vallenatos de “El Turco” Gil, entonaron sus mejores piezas; los acordeones, la caja y la guacharaca se mostraron como la esencia del folclor vallenato que desde ahora abordará al corregimiento de Guacoche, tierra de alfareros, del barro carmesí inigualables en el arte de hacer tinajas; y cuna del gran juglar de la música, Lorenzo Morales.

EL PROYECTO

Con el contrato 905 del 31 de julio de 2019, la Alcaldía de Valledupar, inició con el maestro Andrés “Turco” Gil,  el contrato prestación de servicios para desarrollar acciones pedagógicas teórico-prácticas mediante la modalidad de becas en formación musical, con el propósito de conservar las raíces vernáculas, folclóricas y culturales del municipio.

El contrato se firmó por un valor de 120 millones de pesos y deberá ejecutarse en un plazo de cuatro meses hasta el 30 de noviembre de 2019.  Se cumplirá con un cronograma de actividades que incluye formación musical a través de becas a 140 alumnos, la realización de actividades artísticas y culturales; además de la realización de conciertos de alta visibilidad para niños y jóvenes.

Los corregimientos beneficiados son: Guacoche, Patillal, Valencia de Jesús, Mariangola y La Mesa, incluyendo el municipio de Valledupar; cada uno con 20 beneficiados. La formación se imparte de acuerdo al horario establecido de lunes a sábado en las instituciones educativas de cada localidad, bajo la supervisión del maestro Gil.

En el corregimiento de Guacoche se imparte la formación en acordeón en la Institución Educativa José Celestino Mutis, con el docente Carlos Villalba, los días lunes, martes y jueves. En Mariangola, hay formación en acordeón en la Institución Educativa Rodolfo Castro Castro, con el docente Ramón Lemus, de lunes a miércoles. En Valencia de Jesús en la Institución Educativa Luis Ovidio Rincón, con el docente Ramón Lemus se imparten clases de acordeón los días jueves, viernes y  sábados.

En Azúcar Buena, La Mesa, se desarrollará la formación en la Institución Educativa Virgen del Carmen, el docente Eligio de Armas enseña guitarra y vocalización los días lunes, martes y jueves. En Patillal en la Institución Educativa de Patillal, el docente Ramón Lemus, dicta clases de acordeón los días jueves, viernes y sábado. Mientras que en Valledupar las clases son de acordeón en la Academia de Música Vallenata Andrés “Turco” Gil con el docente Oscar Negrete, los días martes, jueves y sábado.

SALDRÁN LOS PRÓXIMOS JUGLARES

Augusto Ramírez Uhía, alcalde de Valledupar, manifestó que con esta iniciativa se le está diciendo a Colombia y al mundo que este municipio sigue creyendo en el talento de su maestro Andrés Gil. “Desde hacía tiempo se había concertado este proceso y se gestionaron los recursos que en un municipio Ley 550,  muchas veces son insuficientes para poder cubrir los requerimientos y todos los sectores que se desean”.

Se le está dando el banderazo oficial a una formación musical de la academia del maestro “El Turco” Gil, es un voto de confianza que la administración brinda para poder llevar esta enseñanza los niños que más lo necesitan. “De aquí saldrán los próximos juglares de nuestra música, porque la técnica que usa el maestro está comprobada para la formación de los muchachos”, resaltó.

Reiteró el Alcalde, que es un esfuerzo conjunto con el maestro y sus instructores. De aquí saldrá un gran semillero, y esto es economía naranja, del talento, la cultura, del conocimiento, el arte, la música y la danza de la tinaja. Con esto se defienden los procesos afrocesarenses y la riqueza que hay en el departamento y en Valledupar.

“La importancia de esta proyecto es que se levante un semillero en valores y principios, nos interesa la formación musical, y que los niños sean seres humanos que expongan cultura y arte. Valledupar es un ejemplo de que se dinamiza la economía local con los 52 grupos vallenatos existentes, y aquí está todo para que el municipio se posesione como un destino cultural, un museo a cielo abierto en honor al vallenato”, dijo.

QUE LA MÚSICA DESPLACE LOS VICIOS Y LA VIOLENCIA

Andrés “El Turco” Gil, notablemente emocionado y satisfecho de saber que aún confían en su capacidad de formar a los mejores artistas de Valledupar, destacó que con esta iniciativa no solo se beneficia la fundación, sino estos niños de comunidades vulnerables que a través de la música aprenderán a ver la vida de otra manera.

“No solo se forman músicos, sino hombres de bien. El expresidente de EE UU, Bill Clinton, muy bien lo dijo: Cuanto me gustaría que en cada área de conflicto hubiese un maestro como ´El Turco´ Gil. Estamos aportando un granito de arena a la paz y estamos alejando a los niños de la violencia y la drogadicción”, dijo el maestro con un rostro más alentador.

Destacó que es sorprendente ver el talento que existe en las comunidades afrodescendientes y en corto tiempo se verá un niño de Guacoche, Patillal, La Mesa, Valencia o Mariangola, saludando a un Presidente norteamericano, y porque no, al Papa en Roma; eso es lo importante de esta cultura.

“Lo indispensable para mí es enseñar y fomentar esta cultura  a través de los niños. Es un sello de garantía para los niños que salen de la escuela, y eso es demostrable al ver, a quienes fueron mis alumnos, acompañando a los cantantes más exitosos del país. Es una gran satisfacción llegar a los niños más humildes, es el momento preciso para que la música desplace los vicos y las malas costumbres”.

Por su parte, Tomás Darío Gutiérrez, coordinador de Cultura de la Alcaldía de Valledupar, dijo que  esta iniciativa hace honor a Lorenzo Morales, el hombre más grande que la historia ha hecho nacer en este pueblo, el gran maestro que a partir de la humildad de este terruño trascendió la frontera y llevó su nombre  por el mundo entero a través del acordeón.

En tal sentido, se tiene un compromiso inmenso a partir del trabajo del maestro Gil,  “aquí debemos proyectar un futuro por lo menos con cinco Lorenzo Morales. Este gran artista nunca tuvo un alcalde que le enviara un profesor de la calidad de “El Turco”, ni que trajera acordeones para que la gente pudiera aprender. Lorenzo Morales hizo maravillas para poder tener un acordeón, hasta que lo logró, ahora a ustedes les resulta mucho más fácil, ya tienen abierto el camino y lo que toca es proponerse para que la grandeza de Colombia se cimiente en el genoma cultural afroamericano del que es una gran raíz Guacoche. Ustedes son la gran ilusión para el Gobierno local, al ser capaces de soñar que Colombia será aún más giganteque la grandeza que le otorgó Lorenzo Morales y los contemporáneos de su época”.

José Tomás Márquez, rector del colegio José Celestino Mutis, afirmó que el compromiso sigue siendo el sumarse a las acciones de la gestión municipal. Esta iniciativa tiene un interés social que se refleja en la formación y educación de los niños. Guacoche hoy vive esta ilusión que busca ligar las raíces afrodescendientes con el vallenato.

UNA GRAN JOYA

Carlos Villalba, instructor de la Fundación Niños Acordeoneros y Cantores del Vallenato Andrés “Turco” Gil, indicó que en Guacoche ya se han desarrollado seis clases y se ve que hay un futuro en los niños participantes; si perseveramos en este proyecto, que ojala sea el principio de muchos otros,se lograrán los mejores talentos del municipio.

Explicó que tomando en cuenta que los alumnos son de bajos recursos económicos, la academia aporta los instrumentos para que ellos desarrollen la habilidad. La preparación comienza con la identificación de las escalas musicales hasta lograr que toquen canciones sencillas que les permita soltarse con el instrumento. Los niños han mostrado mucho potencial y talento, son una gran joya que tiene el municipio para destacar.

Samuel Isaac Castilla, uno de los niños beneficiados, manifestó que siempre había sido su sueño aprender a tocar el acordeón, pero lo veía casi imposible por la lejanía de su residencia a las escuelas de música.

Dijo sentirse muy emocionado y de paso privilegiado por estar en manos del maestro Gil. “Me veo en el futuro como un gran artista, voy a poner todo el interés para no defraudarlos”.

Juan Sebastián Díaz, con su acordeón dispuesto, dijo que creía difícil poder tocar el instrumento, pero el profesor lo hace mucho más fácil, las melodías salen como lo piden y lo que queda es prestar mucha atención para demostrar que en Guacoche si hay talento.

“No quiero dar lástima, solo necesito trabajo”

Al consultar al maestro Andrés “El Turco” Gil, sobre su situación financiera que desde el mes de junio ha sido pública, dijo que aunque poco le gusta hablar del problema, si destacó que le duele mucho la situación y quizás eso ha sido el motivo de sus grandes tristezas y decepciones. Sin embargo, este proyecto da una luz en este oscuro camino que ha tocado recorrer.

“No quiero seguir inspirando lástima, yo solo quiero que me den trabajo que no me regalen nada. Espero que esta iniciativa que se está desplegando en los corregimientos tenga su continuidad con la llegada del nuevo gobierno local. Seguimos con dificultades financieras, pero confío en Dios para que me de fuerzas y aliento para continuar porque aún estoy en capacidad de enseñar”.

Sobre la notificación de desalojo de su vivienda por parte del Juzgado Tercero Civil del Circuito en Oralidad de Valledupar, Gil manifestó que sigue recibiendo notificaciones del banco Davivienda para el desalojo del inmueble que está ubicado en el callejón de la Purrututú en el casco central de Valledupar.

La fecha se la postergado, sin embrago, eso está latente y en cualquier momento se ejecuta la medida. Dios está metiendo la mano en todo esto y en él confío para seguir promoviendo la música a través de los más pequeños. “Le pido al Señor voluntad y fortaleza para no decaer”.