Diario del Cesar
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Sacerdote desarmó al ladrón y fue herido

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El sacerdote Rodolfo Reyes Arenales resultó con heridas y contusiones leves en la cabeza, y otras en la boca, luego de que un delincuente le propinara un ladrillazo tras un fallido intento de atraco, ocurrido al interior de su iglesia.

Un verdadero acto de valentía fue el que tuvo ayer un sacerdote de 45 años, quien decidió enfrentarse ‘a mano limpia’ con los asaltantes que armados con un revólver, llegaron hasta su iglesia para atracar a un feligrés, en hechos ocurridos en el barrio Nuevo Amanecer, al noroccidente de la ciudad.

Se trata del padre Rodolfo Reyes Arenales, quien resultó herido en la cabeza cuando uno de los maleantes lo golpeó con un ladrillo, en momentos en los que atacaba a puños al delincuente que amenazaba con un arma de fuego a un devoto de la iglesia María Madre de la Unidad, localizada en la carrera 40, entre calles 5A y 5B del mencionado sector, en momentos en que salía de la celebración eucarística de las 10 a. m.

“Iba saliendo de la parroquia con unos feligreses, cuando veo que ingresa un hombre y estaba intimidando a uno de los fieles con un revólver en la mano para quitarle el teléfono. Me atravesé porque tenía a unos juveniles dentro del templo y temía por ellos, y el ratero me dijo: ¿usted quién es?, le respondí: ‘soy el padre’. Entonces me contestó: ‘¿ah, sí? Entonces usted también deme el celular’. Yo le dije: ‘espere un momento, usted se sale, no me va a convertir la parroquia en un robadero’”, explicó el presbítero.

Mientras transcurría la discusión entre este y el bandido, el secuaz que lo esperaba en una motocicleta le gritaba que le disparara y lo matara, y aunque el atracador accionó su arma, esta no le funcionó.

“Cuando vi eso, me le lancé y me disparó dos veces más pero el arma no le sirvió; entonces me pegó con ella en la boca y yo le di un puño y lo tumbé, se la quité y luego empezamos a pelear”, contó Reyes Arenas, recordando que las destrezas adquiridas al prestar el servicio militar y al fungir posteriormente como escolta, le permitieron combatir con el forajido.

LES QUEMARON LA MOTO

En medio del enfrentamiento y aprovechando que el padre no percibía lo que ocurría a su alrededor, el otro asaltante le propinó un ladrillazo en la cabeza y posteriormente intentó escapar con su compañero en la motocicleta. Sin embargo, en el intento de huida terminaron cayéndose y salieron corriendo para evitar ser linchados por la comunidad que empezaba a rodearlos, dejando abandonado el vehículo que terminó siendo quemado por los moradores del sector.

Entre tanto, residentes y allegados al sacerdote lo trasladaron por sus propios medios hasta la Clínica Erasmo, donde le tomaron seis puntos de sutura y le indicaron que tuvo un trauma craneoencefálico leve.

EL MILAGRO DE DIOS

“Fueron tres veces que accionó el arma y que no funcionara, eso es un milagro de Dios. Yo se la entregué a la Policía y estos descubrieron que tenía tres balas, y a ese hombre nunca le funcionó. Estoy agradecido. Más que por mi vida, temí por los 14 jóvenes que estaban dentro de la parroquia”, dijo el clérigo.

Finalmente, se refirió hacia las autoridades pidiendo apoyo por parte de las autoridades, señalando que de manera frecuente la comunidad es víctima de los maleantes y no han contado con el respaldo necesario ni de la fuerza pública, ni de las entidades de gobierno.

“Ese lugar se ha vuelto un botadero de basuras, no hay presencia de la Alcaldía, de Planeación, no hay alumbrado público. Allí ellos fuman la marihuana y la Policía aparece es cuando la cosa se pone mal. Eso es un problema social grave, están implicadas todas las instituciones. La vía no ha sido pavimentada”, acotó.