Se ha firmado el Acuerdo de Punto Final, un paquete de medidas económicas que permitirán sanear las finanzas y pagar de manera definitiva las deudas del sistema de salud.
Es sin lugar a dudas un hito en la salud pública colombiana por cuanto por se trata de una iniciativa que busca saldar deudas históricas entre los actores del sistema de salud, para que todos los ciudadanos tengan mayor acceso y calidad en los servicios.
Todo ha comenzado con el pago de las deudas que contrajo la liquidada EPS Caprecom con entidades en todo el país que asciende a más de 514 mil millones de pesos, principalmente por prestación de servicios a Caprecom de tecnologías en salud no cubiertas con la Unidad de Pago por Capitación (UPC). También se empezarán a pagar $172 mil millones de deudas reconocidas por el mecanismo de glosa transversal a través de la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (Adres).
Esta es la primera vez en la historia del país que un Gobierno se compromete a conciliar y saldar deudas que se han acumulado en el sector salud, al mismo tiempo que promueve el pago de las acreencias entre los diversos actores del sistema.
Los recursos que comenzaron a girarse para darle liquidez al sistema llegarán a 1.361 IPS (50,84 %) y hospitales públicos (49,16 %) de todo el país. Esta inyección financiera del Acuerdo de Punto Final beneficiará también al talento humano en salud, a médicos y enfermeras, entre otros, porque, incluso, los recursos deberán llegar para pagar deudas o sueldos acumulados.
Con este gran esfuerzo económico que está haciendo el Gobierno se garantiza la sostenibilidad financiera del sistema en salud en Colombia, lo que quiere decir que los más de 45 millones de colombianos podrán seguir contando son sus servicios de salud, con la entrega de medicinas, la asignación de citas, la práctica de exámenes médicos, y que los hospitales públicos puedan operar con tranquilidad.
Este Acuerdo de Punto Final viene acompañado de medidas estructurales que hacen más eficiente el gasto en salud y evitan una nueva acumulación de deudas, como la actualización del Plan de Beneficios de Salud (PBS), el control de precios de medicamentos, las compras centralizadas, la continuidad de las exclusiones y la implementación de Valores Máximos de Recobro.
Además, genera condiciones de equidad para todos los colombianos, con la centralización en la Nación del pago de servicios y medicamentos que están por fuera de la UPC y que antes eran responsabilidad de los departamentos y distritos.
El Acuerdo de Punto Final le da salud al sistema de salud, porque elimina deudas que se habían convertido en una especie de enfermedad crónica y
En el régimen subsidiado, el saneamiento implicará pagos por aproximadamente $1,5 billones, donde la Nación cofinanciará el esfuerzo territorial, para lograr el saneamiento definitivo asociado a los servicios y tecnologías no financiados con la UPC del régimen subsidiado.
A partir del 1° de enero de 2020, estos pagos serán centralizados y pagados por la Nación y no por los territorios, como ocurría hasta ahora en el régimen subsidiado. Esto permite unificar la operación para el reconocimiento y pago de estas tecnologías o servicios, tanto en el régimen contributivo como en el subsidiado, garantizando el acceso equitativo en todo el territorio nacional, lo que se significa un importante avance en equidad. El Acuerdo contempla que las deudas que se concilien y que serán pagadas se convertirán en deuda pública y se pagarán con bonos del Estado.
Ahora hay que confiar en que se cumpla en su totalidad el pago de la cuantiosa suma de la deuda que reconoció el Gobierno. Y, ante todo, que se tomen los correctivos necesarios para impedir el desequilibrio y evitar que se vuelva a presentar el desorden, que aparezca la corrupción o que las sentencias sigan siendo causa del desquiciamiento del sistema a través de fallos que no tienen en cuenta las limitaciones de las finanzas públicas. En buena hora y por la salud de loso colombianos.