Diario del Cesar
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Ni De Aquí, Ni De Allá: así es drama de los niños “Sin Patria”

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Con seis meses de una panza no muy grande no muy pequeña y de cargar maletas a las espaldas, Willianus y su esposo Jonathan emprendieron su peregrinación hace casi un año para dejar atrás Venezuela y entrar a Colombia a través de la frontera.

Días largos de caminatas, de ir de aquí para allá. Ese fue el recibimiento de este país a los muchachos de 18 y 21 años, pero aún le faltaban capítulos muy tristes a la novela de esta pareja. Su búsqueda de un futuro mejor para su hija está en pausa porque, hasta el momento, la pequeña no está registrada como ciudadana por su condición de haber nacido en un país en el cual no tiene vínculos legales porque sus dos padres son extranjeros y ambos son migrantes. Es decir, la bebé de Jonathan y Willianus no tiene todavía nación.

Pero esa situación de limbo no solamente es dramática, sino que podría afectar la vida de la bebé de la pareja. Sufre de una enfermedad rara y si no tiene país, no tiene servicio de salud. Ella y 20.000 menores más.

Un drama de miles

No encontrar comida ni medicamentos para Willianus fue la razón para que Jonathan decidiera migrar de su tierra con el pensamiento de darle un mejor futuro al bebé que se formaba en el vientre de su esposa y que llegaría a engrosar la lista de los cerca de 20.000 niños que hoy están en el limbo al no contar con nacionalidad colombiana ni venezolana.

“Llegamos a Colombia el 20 de septiembre de 2018. Mi esposa estaba en embarazo de seis meses, entramos por Arauca, y desde ahí empezamos nuestra ruta por Colombia a pie. Llevábamos dos años de relación cuando la situación se agravó en Venezuela y debido que quedó en embarazo y no se conseguían las cosas como vitaminas, las citas con los doctores, no comíamos bien: si desayunábamos no almorzábamos y eso me cansó. Por eso, finalmente nos vinimos a Colombia”, narró Jonathan.

Desde hace cuatro años en Colombia nacen cada día 16 niños venezolanos. Sus derechos, sin embargo, son limitados. Que el parto se haya llevado a cabo en el país no es garantía de que tengan derecho a la ciudadanía. En Colombia, a diferencia de lo que ocurre en Estados Unidos, sí importa si los padres son connacionales, residentes permanentes, indocumentados, estudiantes, asilados, turistas o personas con visas de trabajo. Todos esos elementos se estudian a la hora de analizar la nacionalidad del menor.

Actualmente, según cifras de la Registraduría, más de 23.478 niños nacidos entre agosto de 2015 y junio de 2019 se encuentran en riesgo de apatridia. Es decir, se exponen a que su situación migratoria se quede sin resolver y lleguen a no ser considerados como nacionales por ningún Estado. En parte, esto se debe al cierre de la frontera y la ruptura de las relaciones consulares entre los dos países.

“Ingresamos ilegalmente por Arauca y gracias a Dios, mi esposa no tenía complicaciones en el embarazo. Solo una vez que íbamos caminando le cogieron dolores y me hicieron el favor de hacerle un eco en Casanare y la bebé salió ahí formada, tenía siete meses, pero no se veía nada mal”, recordó Jonathan sobre su camino migrante.

Sin un lugar al que llegar, pese a tener familiares en Colombia y Perú, esta pareja de migrantes siguió caminando por las regiones del país en busca de atención médica ante el juego del tiempo en su contra con un parto que cada día era más inminente.  Aunque muchas madres y padres venezolanos piensan que sus bebés obtendrán la nacionalidad colombiana de manera automática, existen unos requisitos claros para poder acceder a este derecho.

De acuerdo con el artículo 96 de la Constitución Política, la nacionalidad colombiana se puede obtener por nacimiento o por adopción. Se adquiere por nacimiento cuando alguno de los padres es colombiano o cuando siendo extranjeros, uno de ellos esté domiciliado en Colombia. La nacionalidad por adopción se obtiene cuando los extranjeros adquieren una carta de naturalización o cuando habiendo nacido en Latinoamérica y el Caribe y teniendo un estatus migratorio legal la persona le solicite al gobierno ser inscrito como colombiano.

Así, para la bebé de Jonathan que venía en camino la posibilidad de adquirir la nacionalidad colombiana dependía del estatus migratorio de sus padres, quienes entraron al país sin documentación. Es decir, ‘con una mano adelante y otra atrás’.

“Yo estaba estudiando en la universidad tecnología de la mecánica y trabajaba, pero con todo esto paré los estudios y mi esposa terminó el bachillerato. Después de tanto tiempo de ir rodando, fuimos de Aguazul a Bogotá, de ahí a Puerto Asís y allá dio a luz el 4 de enero de 2019”, narró Jonathan.

Addiana Baez Cordero, fue el nombre que esta pareja le dio a su hija, quien al momento del parto traía consigo siete fracturas a causa de una célula clonada que le terminó por efectuar “huesos de cristal”.

“En el hospital local donde nació mi bebé no había ningún especialista ni pediatra. Entonces, no sabían que tenía la niña y la diagnosticaron con muchas enfermedades como microcefalia, entonces la mandaron a un hospital a Pasto. Para llegar allá la trasladaron en ambulancia y a mi esposa la dejaron hospitalizada. Pero también fue difícil la atención por nosotros no contar con papeles y la bebe sin nacionalidad”, narró Jonathan.

El cobro de aquel parto fue del 5% del gasto, lo que equivalió a 100.000 pesos debido a que la atención se dio por urgencias. Precisamente, aunque una atención que comprometa la vida no se les niega, Jonathan y su bebé no han podido acceder de forma clara al sistema de salud debido a la falta de nacionalidad de la niña.

¿ENTONCES?

“Hay que tomar decisiones audaces y humanitarias. Hay unos niños que están en un limbo de ciudadanía, que no tenían registros. Son cerca de 20 mil niños y yo estoy jugado a que a esos niños les vamos a dar la nacionalidad colombiana. Ese va a ser uno de los grandes mensajes de Colombia hacia el mundo. En momentos donde hay tantos nacionalismos, tanta xenofobia, tanta agresión al migrante, yo creo que esto que Colombia está haciendo tal vez nosotros no lo dimensionamos, pero va a ser una de las grandes caracterizaciones de Colombia hacia el mundo”.

Con estas palabras, el presidente de la República Iván Duque ofrece una luz de esperanza a la población venezolana. Sin embargo, el gobierno colombiano no ha sido claro en definir si el hecho de tener el Permiso Especial de Permanencia les sirve a las madres y padres venezolanos para cumplir con el requisito de tener un domicilio en Colombia, y por ende, acceder a la nacionalidad colombiana.

De acuerdo a las leyes venezolanas, los hijos de padres venezolanos nacidos en el extranjero pueden acceder a la nacionalidad de ese país acudiendo a la misión diplomática y siguiendo una serie de trámites. Sin embargo, por diversas barreras que van desde la falta de conocimiento para adelantar estos trámites hasta los obstáculos impuestos por los funcionarios de los consulados venezolanos, muchos de estos niños no están recibiendo la nacionalidad del país de origen de sus padres.

El estado colombiano ha tomado algunas acciones para prevenir el riesgo de apatridia. Un ejemplo de ello es la expedición de la Circular 168 de 2017 de la Registraduría Nacional de Estado Civil que establece un procedimiento frente a los casos de niños nacidos en Colombia a quienes ni Colombia ni ningún otro estado le reconoce la nacionalidad.

Aunque todos los extranjeros pueden tener las mismas dudas sobre la nacionalidad de sus hijos cuando nacen en Colombia, el éxodo de venezolanos ha sido el que más ha acrecentado la incertidumbre. Desde cómo regularizarlos hasta cómo reestructurar las entidades del Estado para dar respuesta a sus derechos.

La Cancillería precisa que un menor, hijo de padres extranjeros, no puede considerarse apátrida por el hecho de que sus padres no tengan domicilio en Colombia, se encuentren en situación migratoria irregular o no hayan efectuado el registro del menor en el Consulado de su país de origen.

“La condición de apátrida se confirmará una vez surtido el proceso previsto en la circular 168 de 2017 impulsada por la Registraduría Nacional del Estado Civil, y que establece cuál es el mecanismo para establecer inscripción en el registro civil de nacimiento de los hijos de extranjeros nacidos en Colombia para efectos de demostrar nacionalidad”, afirma el Ministerio de Relaciones Exteriores.

De acuerdo con esa cartera, “cuando un menor, nacido en territorio colombiano, no es reconocido como nacional de ningún Estado, podrá ser reconocido como nacional colombiano siempre y cuando el país de origen de sus padres no le conceda la nacionalidad por el vínculo de sangre con sus padres”.

De acuerdo a este panorama, el abogado especialista en Infancia y Adolescencia, Alejandro Ruiz Caicedo, consideró que, aunque Colombia está garantizando el derecho a la educación, incluso sin documento de identidad para los niños, esto reconozca los procesos de los migrantes.

“Ser apátridas les quita a los niños el derecho de tener un territorio, ser nacionales y otras clases que tienen los niños colombianos y que en armonía con la ley de infancia tienen que ser los mismos derechos que tienen los niños venezolanos”, destacó el penalista.

Aunque muchos creen necesaria una reforma Constitucional para abordar el punto sobre la nacionalidad, el abogado manifestó que no es el camino debido a que la Circular 168 es el “salvoconducto” por un tiempo ante la migración. Pese a esto, también resaltó que no es aplicada como mandato en todas las Registradurías.

“Colombia tiene un bloque de constitucionalidad firmado que es todo lo que se está hablando de reconocimiento de derechos humanos, lo que da garantía para todas las personas que nazcan en el territorio colombiano. Entonces, no es necesario una reforma constitucional porque la circular varía esa situación imposible de los registros de los niños venezolanos ante la embajada de Venezuela y no podemos dejar a los niños sin territorio donde se les declare como nacionales”, apuntó.

¿QUÉ HACER?

La circular entró en firme desde hace dos años. Pese a esto, muy pocos migrantes conocen de ella y esto es lo que debe tener en cuenta para buscar la nacionalidad de los nacidos en Colombia.

Lo primero en aclarar es que los trámites en los que se encuentren involucradas entidades del Estado colombiano no tienen ningún costo. Sin embargo, cuando se realicen procesos antes la Misión Diplomática y las oficinas consulares del Estado de origen de los padres estas podrían solicitar el pago de algún monto por la inscripción del menor o por la expedición del certificado. Esto depende de cada país.

Adicional, esta ruta no tiene un plazo establecido para cada uno de los procedimientos, excepto para el paso número tres que es la remisión de una consulta a la Misión Diplomática y/o oficina consular de cada país. Ese plazo es de tres meses.

Mientras tanto, Jonathan seguirá recorriendo el país. Saltando de Cali, su actual residencia, a otro lugar en busca de atención para su bebe, que a día de hoy cuenta con siete meses y 27 fracturas.

ETAPA 1: PADRES DEL MENOR 

-Paso 1: Registrar al menor

Los niños que nacen en Colombia tienen derecho a que se les expida un Registro Civil de nacimiento. Este documento solo reconoce la nacionalidad colombiana por nacimiento al niño, cuando uno de sus padres extranjeros tiene visa de migrante o residente. El registro puede hacerse ante Notaria, Registraduría, Inspección de Policía o Corregidor. En algunos hospitales se han abierto oficinas de registro de nacimiento

-Paso 2:

Ir al Consulado del país de origen y solicitar la nacionalidad para el menor. Si los padres tienen países de origen diferentes, deben acudir a la representación diplomática o Consular de cada uno y elevar la solicitud.

No hacer la inscripción en el registro civil de nacimiento del Estado de origen de sus padres no implica que el niño se encuentre en situación de apatridia, pues ese Estado puede otorgar la nacionalidad por consanguinidad, es decir, por vínculo de sangre

-Paso 3:

Si el Consulado niega la nacionalidad al menor, los padres podrán enviar el caso a la Dirección Nacional del Registro de la Registraduría Nacional del Estado Civil y presentar documentos o pruebas en donde conste la negación de la nacionalidad de su país al niño.  Si no cuentan con respuesta formal del Consulado, deberán presentar prueba de las gestiones realizadas.

ETAPA 2: IR A LA REGISTRADURÍA

-Paso 4:

La Registraduría Nacional revisará el caso y lo remitirá con los documentos de soporte al Ministerio de Relaciones Exteriores (Cancillería).

-Paso 5:

Podrá solicitar al Ministerio de Relaciones Exteriores (Cancillería) que: Primero, sirva de canal diplomático con el Estado de origen de los padres para obtener información relacionada con el reconocimiento de la nacionalidad al menor.  Segundo, expedir un concepto técnico sobre si la situación del menor puede considerarse una situación de apatridia.

ETAPA 2- CANCILLERÍA

-Paso 6:

Consultará al Estado de origen de los padres del menor si tiene derecho a la nacionalidad por consanguinidad (vínculo de sangre).  Si los padres tienen Estados de origen diferentes, la consulta se elevará ante cada uno de los Estados. Antes de emitir el concepto técnico, el Ministerio de Relaciones Exteriores deberá espera la respuesta de la Misión Diplomática y de la oficina consular por un tiempo máximo de tres meses, contados desde la remisión de la consulta.

-Paso 7:

Emitirá un concepto técnico en el que define si el menor se encuentra en situación de apatridia. Es decir que no es nacional del Estado de origen de sus padres y de ningún otro Estado. IMPORTANTE: El concepto emitido por el Ministerio de Relaciones Exteriores (Cancillería) no es vinculante.

ETAPA 4: REGISTRADURÍA

-Paso 8:

La Registraduría Nacional del Estado Civil podrá tomar en cuenta el concepto del Ministerio de Relaciones Exteriores (Cancillería) para decidir si el menor puede ser reconocido como nacional colombiano o no.

-Paso 9:

Si la Registraduría Nacional del Estado Civil decide que el menor puede ser reconocido como nacional colombiano emitirá un acto administrativo, debidamente motivado, en el que ordenará la inclusión de una anotación en el registro civil de nacimiento.

Esta ruta, por supuesto, es una primera aproximación para prevenir el riesgo de apatridia que corren los bebés venezolanos y en general los extranjeros que nacen en Colombia. Pero es claro que son trámites que resultan engorrosos y largos.

BOGOTÁ (Colprensa).