Diario del Cesar
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Legalizan captura de alias ‘Churupita’ por extorsión a comerciante

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Miguel Eduardo Rojas, de 21 años, conocido con el alias de ‘Churupita’, deberá seguir respondiendo ante la justicia por el delito de extorsión agravada, luego de que un juez legalizara su captura, tras ser detenido en flagrancia en el barrio Villa Tayrona, en Valledupar.

El procedimiento fue realizado por unidades del Gaula de la Policía el pasado lunes 12 de octubre, cuando, presuntamente, el joven recibía dinero de un comerciante al que venía intimidando y exigiéndole la suma de un millón 500 mil pesos.

De acuerdo con la información conocida sobre el caso, el señalado se hacía pasar por integrante del grupo delincuencial conocido como ‘La Mafia Vallenata’ para intimidar a la víctima. Además, habría efectuado varios disparos contra el establecimiento comercial como mecanismo de presión para obligarla a entregar el dinero exigido.

 

INCAUTARON DINERO Y UNA MOTOCICLETA

Durante el operativo, las autoridades incautaron un millón 500 mil pesos y una motocicleta, elementos que fueron puestos a disposición de las autoridades judiciales como material probatorio dentro del proceso.

El Juzgado 14 Penal Municipal con Funciones de Control de Garantías dirigió las audiencias preliminares, en las que se legalizaron la captura de Rojas y los elementos incautados. La Fiscalía 35 Local lo señala por el delito de extorsión agravada.

Las diligencias judiciales fueron suspendidas antes de concluir las etapas de imputación de cargos y solicitud de medida de aseguramiento, por lo que el despacho fijó su continuación para el lunes 19 de octubre, a las 7:00 de la mañana.

Es de mencionar, que la Policía Metropolitana de Valledupar, también capturó a otros dos presuntos extorsionistas, en la calle 16 con carrera 31, identificados como Fabián Nieves, de 19 años, y Anthony Manrique, de 18 años, conocidos con los alias de ‘El Negrito’ y ‘Carita Feliz’, respectivamente.

Estos sujetos, quienes también fueron judicializados, habrían intimidado presencialmente y a través de la aplicación WhatsApp a un comerciante y a sus empleados, exigiéndoles más de cuatro millones de pesos. Como mecanismo de presión, presuntamente mantenían en su poder una motocicleta perteneciente a uno de los trabajadores, condicionando su devolución al pago del dinero solicitado.