Diario del Cesar
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Juez negó libertad a docente sindicada de participar en el asesinato de examante

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A la docente Luz Enith Calderón Méndez, un juez de control de garantías le negó la revocatoria de medida de aseguramiento intramural  que le impusieron, sindicada de participar en el homicidio de un docente de inglés. 

El Juzgado Tercero Penal Municipal con funciones de control de garantías, negó la solicitud de revocatoria de la medida de aseguramiento que solicitó el abogado defensor de Luz Enith Calderón Méndez, sindicada de participar en el asesinato de un docente, quien sería su examante, ultimado a bala, al parecer,  a manos del esposo de la procesada, quien también permanece privado de la libertad en un centro carcelario de Valledupar.

La pedagoga al igual que su compañero sentimental fueron capturados a las pocas horas del ataque contra el profesor de inglés quien en vida respondía al nombre de  Amhed Mauricio Escallón Gamarra, de 44 años.

El togado después de analizar minuciosamente latesis usada por el apoderado para sustentar su pretensión, las observaciones de la Fiscalía 9 Seccional adscrita a la unidad de vida, encargada del caso, y las del representante de víctimas, declaró improcedente otorgarle una medida diferente a la detención  intramural en establecimiento carcelario.

El hecho sucedió el pasado 5 de mayo al interior de la vivienda del hoy occiso ubicada en la carrera 8 #13b-49 del barrio Cañahuate.

 

LOS ARGUMENTOS

 

El apoderado de la mujer basó su solicitud en el hecho de que esta sea madre de varios menores de edad; en su trayectoria como educadora en un plantel de carácter público de nivel secundario en el municipio ubicado en el sector minero y especialmente, en que según el dicho de su marido, ella no tendría responsabilidad alguna en el ataque.

Sin embargo, el fiscal demeritó dichos planteamientos al sostener que se basan los testimonios entregados por Amador en su intento de librar de culpas a su mujer y especialmente, en la actitud que tomó esta tras el crimen. Dicha postura fue acogida por el juez para tomar su decisión.

“El 5 de mayo, Alexander Amador manifestó que al parecer hubo una falta de respeto de parte de la víctima hacia su esposa con el tema de unas fotografías, cosas de celos, que supuestamente la obligó a montarse a un taxi para llevarla al sitio donde él vivía o sino la mataba a ella y a su hijo; que llegaron y ella no sabía que él tenía el arma de fuego, y cuando intentaba hablar con la víctima que estaba descansando tranquilamente en su casa, este empezó a insultarlo y él por miedo realizó un disparo sin la intención de matarlo, aunque se lo propinó a corta distancia, en la cabeza. Sin embargo, se reprocha por parte de la Fiscalía la conducta adoptada por la señora Luz Enith, quien lo que hizo fue a irse a ver a su hijo que estaba internado en una clínica con una infección pulmonar a la que se le podía dar manejo, con la indiferencia a lo que acababa de hacer, que su marido le había disparado en la cabeza a una persona en presencia suya y no fue capaz de acudir ante las autoridades, aun cuando a la vuelta de donde ella estaba había un CAI de la Policía. Perfectamente pudo ir con ellos primero y luego al centro médico”, expuso el fiscal al oponerse a la solicitud.

 

EL CASO

 

El atentado ocurrió cuando, según lo indicado por testigos del hecho, una mujer y un hombre que se movilizaban en un taxi de placas TLU-630, llegaron hasta la residencia del profesor que para entonces trabajaba en la Institución Educativa Trujillo, de Becerril, y había dictado clases de inglés en la Universidad Popular del Cesar.

En ese momento, la fémina habría tocado la puerta preguntando por la víctima a uno de los residentes del inmueble y al saber que estaba en ese lugar, ingresó seguida por el sujeto que conducía el vehículo.

“El sospechoso entró cerrando el candado, precedido por la mujer, delante del arrendado y se dirigió hasta el cuarto donde vivía el docente, quien al verlos llegar, se asomó por la ventana y gritó que lo iban a matar. En eso, el del taxi le disparó cuatro veces y luego le apuntó al vecino, exigiéndole que se pegara a la pared. Después trató de huir con la mujer, pero al encontrar la reja cerrada, intimidó a uno de los inquilinos para que le abriera y se llevó el candado y las llaves”, dijo la Fiscalía en audiencias preliminares.

En dicha oportunidad, la pareja fue imputada por la Fiscalía 7 Local URI de Valledupar por los delitos de homicidio agravado en grado de tentativa en concurso con porte ilegal de arma de fuego agravado, a título de dolo, a los que no se allanaron.

Sin embargo, como la víctima falleció un día después de esa vista pública, la Fiscalía 9 Seccional adscrita a la unidad de vida, encargada de los actos investigativos, en su escrito de acusación modificó la primera conducta para tipificarla como homicidio agravado consumado.