Policía se comprometió a respetar la protesta pacífica en medio de polémica por protocolo de ingreso a universidades
El director general de la institución, mayor general Jesús Alejandro Barrera Peña, afirmó en Medellín que el protocolo es un tema que maneja directamente el Gobierno Nacional.
La Policía Nacional se comprometió a respetar la protesta social cuando se desarrolle de manera pacífica, en medio de la discusión por el protocolo que autoriza el ingreso de la Fuerza Pública a los campus universitarios.
El director general de la institución, mayor general Jesús Alejandro Barrera Peña, afirmó en Medellín que el protocolo es un tema que maneja directamente el Gobierno Nacional. Agregó que “todos los policías de la patria” están comprometidos con el respeto a los derechos humanos y a la protesta social, cuando se hace de manera pacífica.
“Ese es un tema que está manejando directamente el Gobierno Nacional, pero déjenme decirles a ustedes que todos los policías de la patria están comprometidos con el respeto a los derechos humanos y a la protesta social, cuando se hace de manera pacífica”, declaró.
Protocolo para ingreso a universidades
El protocolo fue anunciado por el presidente Abelardo de la Espriella y autoriza el ingreso de la Policía y de la UNDMO, antiguo Esmad, a las universidades en casos de disturbios graves, vandalismo o actos terroristas.
Según el mandatario, la autonomía universitaria no puede ser “una patente de impunidad ni una zona de distensión”, y la medida busca proteger a los estudiantes que quieren marchar pacíficamente y diferenciarlos de los grupos violentos que usan las instalaciones como refugio.
Reacciones de la Universidad de Antioquia
La medida generó reacciones. El Consejo Académico y la Rectoría de la Universidad de Antioquia pidieron respetar la autonomía universitaria, que tiene rango constitucional, y recordaron que, históricamente, la entrada de la fuerza pública a los campus ha causado más daños y ha contribuido a escalar la violencia.
La institución rechazó el uso de violencias en sus sedes y condenó los discursos que buscan estigmatizar y criminalizar la protesta social pacífica. También se declaró dispuesta a construir, de manera participativa, mecanismos y protocolos para la deliberación y la resolución de conflictos.