La violencia no terminó con el asesinato de cinco hombres el pasado domingo, en el corregimiento de Simaña, municipio de La Gloria. Minutos después de la masacre, la hija de una de las víctimas del ataque armado, fue secuestrada por presuntos integrantes del ELN y permaneció retenida hasta que la presencia del Ejército Nacional obligó a los captores a abandonarla.
El rescate se produjo durante una operación de control territorial adelantada por tropas del Batallón Especial Energético y Vial N.° 3, adscrito a la Décima Brigada, que se desplazaron hacia la zona en vehículos blindados tras conocerse la situación.
El teniente coronel Félix Pinto, comandante del Batallón Especial Energético y Vial N.° 3, explicó que la reacción de las tropas permitió ejercer presión sobre los presuntos integrantes de la estructura armada.
“Al tener conocimiento de esta situación, nuestras tropas se desplazaron inmediatamente hacia el sector. La presencia de los vehículos blindados y la presión ejercida por los soldados hicieron que los delincuentes abandonaran a la mujer y emprendieran la huida”, señaló el oficial.
De acuerdo con las primeras informaciones entregadas por las autoridades, la mujer habría sido retenida por presuntos integrantes de la red de apoyo al terrorismo del ELN, poco después de que su padre fuera asesinado en medio de los hechos violentos registrados en Simaña.
Tras ser localizada, la mujer fue puesta bajo protección de las tropas y trasladada hacia un lugar seguro. El Ejército indicó que durante el procedimiento se priorizó su integridad física y emocional.
El teniente coronel Pinto aseguró que las operaciones militares continuarán en el área con el propósito de evitar nuevas acciones contra la población civil y contener la presencia de grupos armados.
“Vamos a continuar desarrollando operaciones de control territorial en esta zona. Nuestra misión es garantizar la vida, la seguridad y la libertad de los habitantes del sur del Cesar”, manifestó el comandante.
En la masacre registrada la tarde del domingo, en el estadero ‘Cabeza de Hacha’, perdieron la vida Diomar Gómez Cáceres, Edelmis Toro Guevara, Carlos Rodelo y los hermanos Miguel Armenta Jaraba y Milton Armenta Jaraba.
Según las autoridades, el ataque armado iba dirigido un cabecilla del Clan del Golfo, quien departía con otras personas en el establecimiento abierto al público.
