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Después de un mes del terremoto del pasado 10 de agosto que azotó al país, el sector del transporte terrestre intermunicipal encendió alarmas ante las afectaciones que se han generado producto de esta tragedia.
Según las cifras entregadas por la Asociación para el Desarrollo Integral del Transporte Terrestre Intermunicipal (Aditt) más de un millón de pasajeros dejaron de movilizarse por seis terminales del occidente del país, mientras los despachos de las empresas transportadoras cayeron 47,8%.
De manera específica, entre el 10 de agosto y el 9 de septiembre de 2026 se movilizaron 1.399.433 pasajeros en los terminales de Buga, Manizales, Pereira, Tuluá, Cali y Armenia, mientras que en el mismo periodo de tiempo pero en 2025 se movilizaron 2.480.368, lo que significa que 1.080.935 pasajeros dejaron de utilizar el transporte terrestre, una reducción del 43,6 %.
En los terminales, los despachos pasaron de 274.079 a 143.086, es decir, 130.993 despachos menos, una caída del 47,8 %. Según las cifras del gremio, la reducción de pasajeros ha sido especialmente fuerte en Cali y Armenia. Cali registró 543.800 pasajeros menos, con una caída del 62,8 %, mientras Armenia presentó la mayor contracción de los terminales analizados con 350.586 pasajeros menos.
Manizales, por su parte, registró 95.429 pasajeros menos (-42,6 %), mientras Pereira tuvo una disminución de 104.040 pasajeros (-22,8 %).
“Para el sector, estas cifras muestran que un mes después del terremoto la emergencia continúa teniendo consecuencias sobre la actividad productiva y empresarial de los territorios. La menor demanda de transporte se traduce en una reducción de los despachos y en una menor actividad operacional para las empresas que prestan el servicio, en un contexto en el que la conectividad terrestre resulta fundamental para la recuperación económica y turística de las regiones afectadas”, concluyó Aditt a través de un comunicado.
En ese sentido, el sector hizo un llamado a que la recuperación tras el terremoto no se mida únicamente por la reconstrucción de la infraestructura, sino que se tenga en cuenta la recuperación de la movilidad, de la demanda de pasajeros y de la actividad económica de las empresas.
BOGOTÁ, (Colprensa).