No cayó para nada bien en la Presidencia de la República que el coronel retirado Alfonso Plazas Vega enfrente un nuevo proceso judicial por la retoma al Palacio de Justicia ocurrido en 1985.
Se trata de un proceso civil en Miami, en donde el entonces comandante de la Escuela de Caballería del Ejército tendrá que responder por su presunta responsabilidad en la tortura y el asesinato del magistrado auxiliar Carlos Horacio Urán, quien salió vivo del Palacio de Justicia durante la retoma de 1985 y luego apareció muerto, con signos de tortura.
Ante esta situación, el presidente Abelardo de la Espriella cuestionó que se mantengan proceso judiciales contra Plazas Vega del que defendió su inocencia.
“Es un héroe de la Patria. La Corte Suprema de Justicia lo declaró inocente, después de una persecución judicial infame y mentirosa que duró años. Sin embargo, el litigio estratégico lo persigue por fuera de las fronteras del país”, señaló.
Ante este panorama, ordenó al Canciller Omar Bula y a embajadora de Colombia en Estados Unidos, María Consuelo Araujo, que “evalúen el caso que enfrenta el coronel en retiro y procedan de conformidad”.
Según el jefe de estado, al enfrentar este nuevo proceso judicial de hechos sucedidos en Colombia, el coronel retirado “debe tener acompañamiento del estado”.
Agrega en su mensaje que “Los soldados de la Patria no pueden ser dejados a merced del litigio estratégico que tanto daño les hace a las instituciones”.
/colprensa