La ciudad de Buenaventura fue el segundo destino que el presidente Abelardo de la Espriella escogió este lunes para iniciar la fase de reconstrucción tras el terremoto del pasado 10 de agosto que azoto el centro y occidente del país.
Desde el puerto más importante de Colombia, el mandatario anunció un gerente de reconstrucción, la entrega de materiales y hasta de subsidios para las familias más afectadas por el desastre natural.
Como cabeza de la reconstrucción en el Valle del Cauca, el presidente designó a Juan Manuel Muñoz como gerente para esta nueva fase tras el desastre. Es de recordar que Muñoz había sido nombrado embajador en Brasil y ya tenía el beneplácito de ese Gobierno, sin embargo, se declinó este nombramiento diplomático ante la emergencia.
Además, se anunció la entrega de un subsidio por $1.050.000 mensual a las familias más afectadas, dejando un total de $3.150.000 que se podrán destinar a arriendos, alimentación, materiales u otras necesidades básicas. Estos subsidios se entregarán durante tres meses que iniciarán a partir del próximo miércoles 26 de agosto.
Durante esta fase de reconstrucción, el presidente resaltó el apoyo de las empresas privadas, quienes han donado dos billones de pesos en beneficio de los más afectados, incluidas las donaciones de varias viviendas, como el caso de Eternit y Corpoacero.
Todas estas ayudas estarán administradas y gerenciadas por el fondo milagro, el cual estará en cabeza del empresario antioqueño Jaime Uribe, pero que también tendrá una junta directiva acompañada por el empresario Arturo Calle.
Acompañado de los presidentes del sector bancario como Davivienda, Banco de Bogotá y Bancolombia, el presidente De La Espriella anunció un acuerdo para reducir del 14 % al 8 % las tasas de interés de los créditos para vivienda nueva. Agregó que esta es una tasa real “sin precedentes” en la historia de Colombia y aseguró que permitirá facilitar el acceso de más colombianos a vivienda propia.
En medio de esta reconstrucción, el presidente anunció desde Buenaventura la llegada de maquinaria amarilla a las zonas afectadas por el terremoto y la entrega de las primeras 270 toneladas de materiales de construcción para poner en marcha la recuperación “mientras avanzamos hacia las soluciones definitivas”.
Según las cifras oficiales entregadas por el presidente, solo en Buenaventura se reportaron el deceso de 11 personas tras el terremoto, 476 resultaron heridas, más de 5.000 damnificados y una cifra cercana a las 9.900 viviendas averiadas.
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