La Alcaldía de Valledupar inició este martes la intervención del balneario Hurtado, como parte del proceso de recuperación y protección de la ronda hídrica del río Guatapurí. Los trabajos se desarrollan durante el cierre temporal del sector y buscan recuperar las condiciones naturales del afluente, reducir riesgos y mejorar la seguridad para visitantes y comerciantes.
La intervención se realiza en cumplimiento del Decreto 0675 del 12 de agosto de 2026, que estableció restricciones temporales en el tramo comprendido entre el Monumento de la Sirena y el puente peatonal del balneario. Durante las jornadas de trabajo, de lunes a viernes, no se permitirá el ingreso, baño, natación, permanencia, actividades recreativas ni comercio en el área intervenida.
Uno de los principales objetivos es retirar terrazas, rellenos y otras superficies artificiales construidas dentro del cauce con piedra, arena y cemento, estructuras que, de acuerdo con las inspecciones técnicas, han modificado las condiciones naturales del río y pueden aumentar los procesos de erosión y el riesgo ante crecientes.
“Vamos a retirar las terrazas, vamos a retirar todas esas superficies artificiales con las que los vendedores alteraron el cauce normal del río, poniendo en peligro no solamente la vida de ellos, sino la vida de los turistas”, explicó el secretario de Gobierno de Valledupar, Félix Valera.
Durante esta fase también se contempla el retiro de carpas, kioscos y polisombras consideradas irregulares en la margen derecha del río, además de labores de limpieza, recolección de residuos, control de erosión, recuperación de áreas degradadas y revisión de las condiciones del terreno.
La intervención de la cobertura vegetal estará a cargo de Ciudad Verde. No se realizará una tala generalizada, sino intervenciones puntuales sobre árboles que presenten problemas fitosanitarios o representen algún riesgo. Asimismo, el decreto contempla la reforestación con especies nativas.
El Secretario de Gobierno señaló que esta corresponde a la segunda de cuatro fases previstas para el proceso de recuperación. La primera estuvo enfocada en la caracterización del sector, las inspecciones técnicas y el diálogo con vendedores y ocupantes.
La programación establece jornadas de intervención de cinco días y contempla la posibilidad de habilitar el sector los sábados y domingos, dependiendo del avance de los trabajos y de las condiciones de seguridad. Posteriormente, las labores podrán retomarse el lunes siguiente hasta completar las fases previstas.
Mientras avanzan las obras, las autoridades hicieron un llamado a residentes, visitantes, comerciantes y prestadores de servicios a respetar las restricciones y la señalización instalada en el sector.
