La enseñanza de la historia, la música y las tradiciones vallenatas hará parte del proceso formativo de los estudiantes de las instituciones educativas oficiales de Valledupar, luego de que el Concejo Municipal aprobara en segundo debate el Proyecto de Acuerdo No. 13 de 2026, iniciativa que dio origen al Acuerdo 09 de 2026, mediante el cual se crea la Cátedra Vallenata como una estrategia pedagógica orientada a la salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial del municipio.
La iniciativa, respaldada por 15 concejales, fue liderada por el cabildante André David Molina Carvajal, con el acompañamiento del presidente de la corporación, José Eduardo ‘Lalo’ Gnecco, y el apoyo de otros sectores académicos y culturales que consideran que la escuela debe convertirse en el principal escenario para preservar la tradición musical que ha identificado a Valledupar ante Colombia y el mundo.
El acuerdo establece que la Administración Municipal, a través de las secretarías de Educación y Cultura, será la encargada de diseñar e implementar la estrategia, así como capacitar a los docentes que orientarán la asignatura en los establecimientos educativos oficiales.
RECUPERAR LA MEMORIA CULTURAL
Durante la sustentación del proyecto, el concejal André Molina explicó que la propuesta busca recuperar el espíritu de la denominada Ley Consuelo, promovida años atrás por la exministra de Cultura Consuelo Araújo Noguera, con el propósito de garantizar que las nuevas generaciones conozcan la historia del vallenato y comprendan su importancia como patrimonio cultural.
“Hablar de Valledupar es hablar de cultura. Si nuestros niños y jóvenes no conocen sus raíces, difícilmente podrán protegerlas. Lo que no se enseña termina desapareciendo”, manifestó el corporado durante la discusión del proyecto.
La nueva cátedra no estará limitada a la enseñanza de canciones o biografías de artistas. El propósito es ofrecer una formación integral que incluya el origen del género, su evolución, los cuatro aires tradicionales, la historia de sus juglares, compositores y acordeoneros, así como el contexto social que convirtió al vallenato en uno de los símbolos culturales más importantes del Caribe colombiano.
PORTADORES DE LA TRADICIÓN
Uno de los aspectos más destacados de la iniciativa es la vinculación de juglares, compositores, investigadores, acordeoneros y gestores culturales como parte del proceso formativo.
La intención es que los estudiantes tengan contacto directo con quienes han construido la historia del vallenato, permitiendo que el conocimiento trascienda los libros y llegue mediante experiencias vivenciales, conversatorios, talleres y encuentros culturales.
El rector del CASD, Ricardo Martínez, respaldó la propuesta y aseguró que la educación artística cumple un papel fundamental en la formación de los estudiantes.
“No se trata únicamente de que los alumnos escuchen música vallenata. Queremos que comprendan su historia, identifiquen sus características, respeten este patrimonio y, quienes tengan vocación artística, puedan desarrollar sus talentos desde la escuela”, señaló el directivo.
Más allá del componente musical, expertos consideran que la Cátedra Vallenata tendrá un impacto significativo en la construcción de identidad entre niños y adolescentes.
Actualmente muchos jóvenes conocen con mayor profundidad géneros musicales internacionales que las expresiones culturales propias del departamento, una realidad que preocupa a investigadores y gestores del folclor.
Con la implementación de esta asignatura se espera fortalecer el sentido de pertenencia, incentivar la investigación sobre la historia regional y promover valores como el respeto por la tradición, la memoria colectiva y el patrimonio cultural.
El acuerdo también busca consolidar a Valledupar como la Capital Mundial del Vallenato desde la educación, formando ciudadanos conscientes del valor histórico, social y artístico de una manifestación declarada por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
LA VOZ DE LOS ESTUDIANTES
Para muchos jóvenes, la iniciativa representa una oportunidad de acercarse a una tradición que conocen principalmente por sus familias.
María José Ríos, estudiante de décimo grado de una institución educativa oficial, considera que la asignatura permitirá descubrir aspectos desconocidos del folclor.
“Muchas veces escuchamos vallenato en la casa, pero no sabemos quién escribió las canciones o por qué son importantes. Sería bonito aprender eso en el colegio y conocer más sobre nuestra historia. Creo que eso nos haría sentir más orgullosos de ser vallenatos.”
Los docentes también consideran que la propuesta enriquecerá el proceso educativo. El profesor Carlos Mendoza, licenciado en Ciencias Sociales y docente de secundaria, afirmó que la iniciativa permitirá integrar diferentes áreas del conocimiento.
“La Cátedra Vallenata no solo habla de música. También permite enseñar historia, literatura, geografía, identidad cultural y valores ciudadanos. Es una herramienta pedagógica que ayudará a fortalecer el sentido de pertenencia y a desarrollar habilidades artísticas e investigativas en nuestros estudiantes.”
Aunque el acuerdo ya fue aprobado por el Concejo, su éxito dependerá de la reglamentación e implementación por parte de la Administración Municipal.
Entre las tareas pendientes figuran la elaboración del contenido académico, la capacitación de los docentes, la producción del material pedagógico y la articulación con artistas, investigadores y gestores culturales.
El reto será convertir la Cátedra Vallenata en un espacio dinámico que trascienda las aulas y permita que niños y adolescentes comprendan que el vallenato no es únicamente un género musical, sino una manifestación que recoge la historia, las costumbres, la identidad y la memoria de toda una región.
De lograrse ese objetivo, Valledupar no solo fortalecerá la protección de su patrimonio cultural, sino que garantizará que las futuras generaciones continúen transmitiendo uno de los legados más representativos del Caribe colombiano.