Valledupar se vistió de luto para despedir al patrullero de la Policía Nacional Elkin David Orozco González, el joven policía que perdió la vida el pasado 7 de junio en el municipio de Leiva, Nariño, cuando se encontraba en un establecimiento abierto al público.
Luego de varios días de incertidumbre por el traslado de sus restos hasta la capital del Cesar, familiares, amigos y compañeros de institución, se reunieron para rendirle el último homenaje y acompañar a sus seres queridos.
Las exequias estuvieron marcadas por muestras de afecto, mensajes de solidaridad y honores institucionales en memoria del joven policía, quien era ampliamente apreciado por quienes lo conocieron. Entre lágrimas y oraciones, sus allegados recordaron a Elkin como un hombre comprometido con su profesión, respetuoso y dedicado a su familia.
Su padre, Elkin Orozco, expresó el dolor que embarga a la familia desde que recibieron la noticia de su muerte. Asimismo, agradeció las manifestaciones de apoyo recibidas durante los últimos días por parte de amigos, vecinos y miembros de la comunidad vallenata.
“Han sido momentos muy difíciles para todos nosotros. Esperar la llegada de su cuerpo fue una angustia enorme, pero hoy agradecemos a todas las personas que nos han acompañado y que han demostrado el cariño que sentían por nuestro hijo”, manifestó.
El patrullero, de 26 años, falleció tras ser atacado con arma de fuego por desconocidos que lo sorprendieron en el lugar de los hechos. Desde entonces, las autoridades adelantan las investigaciones para esclarecer las circunstancias del crimen y dar con el responsable.
Mientras avanzan las pesquisas, Valledupar le dio una despedida cargada de respeto y reconocimiento a uno de sus hijos. El féretro, acompañado por familiares y compañeros de la Policía Nacional, fue llevado hasta el cementerio Jardines Ecce Homo.
Sobre este lamentable hecho, las autoridades no descartaron que esté relacionado con el denominado “plan pistola”, estrategia criminal mediante la cual grupos armados ilegales han perpetrado ataques contra miembros de la Fuerza Pública en diferentes regiones del país.
Sin embargo, con el avance de las investigaciones surgió una segunda hipótesis que cobra fuerza entre los organismos judiciales. Según información recopilada por las autoridades en el norte de Nariño, el uniformado habría sostenido una relación sentimental con una joven residente en Leiva, municipio donde prestó sus servicios semanas atrás antes de ser trasladado a la estación de Policía de Buesaco.
Orozco González habría regresado a Leiva para encontrarse con su pareja sentimental aprovechando un permiso otorgado por sus superiores. Durante ese encuentro se produjo el ataque que acabó con su vida.