Ecopetrol activó de manera preventiva un plan de contingencia nacional y rechazó los señalamientos de la Unión Sindical Obrera (USO), luego de que el sindicato declarara un paro de actividades por 24 horas en medio de la negociación de la Convención Colectiva de Trabajo.
La compañía aseguró que dispuso las medidas operativas necesarias en sus instalaciones y centros de trabajo para garantizar la prestación del servicio público esencial a su cargo y mitigar cualquier afectación a la operación.
La estatal petrolera explicó que el plan busca garantizar la seguridad de las personas, la continuidad de las operaciones, la protección de los activos y el normal abastecimiento de combustibles y energéticos para el país. Agregó que continuará monitoreando el desarrollo de la situación y que adoptará las acciones necesarias para preservar la integridad de las personas y las operaciones.
La empresa rechazó las afirmaciones de la USO relacionadas con el proceso de negociación y reiteró su disposición al diálogo durante la etapa de arreglo directo, la cual, dijo, permanece activa. También hizo un llamado al sindicato a mantener los canales de diálogo institucionales «basados en un entorno de respeto mutuo».
Ecopetrol sostuvo que es respetuosa de la Constitución y de los derechos de asociación y libertad sindical, y que su modelo de relacionamiento con las organizaciones sindicales se basa en el diálogo y en el cumplimiento de la normatividad legal vigente. Afirmó que ha venido avanzando con voluntad para construir acuerdos sostenibles durante el arreglo directo, bajo principios de respeto, colaboración y buena fe.
El pronunciamiento de la compañía se dio luego de que la USO anunciara el cese de actividades por lo que calificó como una «falta de voluntad política» en la mesa de negociación.
El sindicato sostuvo que la empresa ha dilatado las conversaciones y no ha tenido en cuenta sus peticiones, y afirmó que se moviliza en defensa de un pliego cuyo eje central es proteger el futuro de la industria petrolera, garantizar la soberanía energética de la nación y asegurar una transición energética justa, social y sostenible para las regiones.
La USO responsabilizó a Victoria Irene Sepúlveda, vicepresidenta Corporativa de Talento Organizacional de Ecopetrol, de cerrar los caminos al diálogo. Su presidente, Martín Ravelo, afirmó en declaraciones a Caracol Radio que la funcionaria habría ralentizado las negociaciones en retaliación por la posición del sindicato de pedir la salida del presidente de la petrolera, Ricardo Roa, por los procesos judiciales que enfrenta y el riesgo reputacional que, según los trabajadores, tendría para la compañía.
Ravelo explicó que han transcurrido 25 días desde que se dio inicio a la negociación del pliego y que restan 14 días para que se cierre el espacio de conversaciones formales, sin que haya avances. El dirigente reiteró además sus reparos por la reducción de la exploración de hidrocarburos y el aumento de las importaciones de gas, que considera lesivos para la empresa.
La USO señaló que la negociación cubre la protección del trabajo de más de 60.000 personas vinculadas a la compañía. Defender esos empleos, sostuvo el sindicato, es garantizar el equilibrio económico y social de ocho departamentos petroleros y el sustento de 3,5 millones de habitantes.
- COLPRENSA