Luego de permanecer cerca de dos meses en cautiverio, fue liberado el comerciante y ganadero Jesús Emiro Vergel González, de 70 años, quien había sido secuestrado el pasado 4 de abril cuando se desplazaba por el sur del departamento del Cesar.
La liberación del empresario, oriundo de Ocaña, Norte de Santander, fue confirmada en las últimas horas por las autoridades departamentales, poniendo fin a la incertidumbre que durante varias semanas rodeó su desaparición y mantuvo en alerta a familiares, amigos y habitantes de la región.
Según las investigaciones, Vergel González fue visto por última vez cuando transitaba por la vía que comunica a Aguachica con San Martín, en el sector conocido como Once Reses. Horas después, las autoridades hallaron la camioneta en la que se movilizaba completamente incinerada, hecho que motivó la activación de operativos de búsqueda.
Las hipótesis manejadas por los organismos de seguridad indican que el comerciante se dirigía hacia una finca de su propiedad ubicada en jurisdicción de Aguachica cuando habría sido interceptado por varios hombres armados. Los sujetos lo obligaron a descender del vehículo y posteriormente se lo llevaron hacia un destino desconocido.
El secretario de Gobierno del Cesar, Eduardo Esquivel, confirmó el regreso a la libertad del ganadero y destacó el trabajo coordinado desarrollado por las autoridades durante el proceso de investigación y seguimiento del caso.
Hasta el momento no se han revelado detalles sobre las circunstancias en las que se produjo la liberación ni se ha establecido oficialmente si existió algún pago o negociación con los responsables del secuestro.
Entre tanto, los organismos judiciales y de inteligencia mantienen abiertas las investigaciones para identificar a los autores materiales e intelectuales del plagio, así como para determinar el grupo criminal que estaría detrás de este hecho que generó gran conmoción en el sur del Cesar y el Catatumbo.
La noticia fue recibida con alivio por los familiares de Vergel González y por la comunidad de la región, que durante casi dos meses siguió de cerca el desarrollo de las pesquisas con la esperanza de que el comerciante regresara sano y salvo a su hogar.