Momentos de angustia y tensión se vivieron durante la misa dominical en la Catedral Ecce Homo de Valledupar, cuando un hombre irrumpió de manera alterada en plena celebración de la Solemnidad de Pentecostés y se dirigió hacia el altar mientras gritaba desafiante frente a decenas de fieles.
El hecho ocurrió durante la eucaristía de las 6:00 p.m., presidida por el sacerdote Iber de la Cruz, quien relató que el hombre ingresó inesperadamente al templo en el momento del ofertorio, caminando lentamente hacia el altar mientras lanzaba gritos y se quitaba la camisa frente a la comunidad católica.
“Cuando se acercó a mí pensé que podía agredirme, pero gracias a Dios no ocurrió. Traté de mantener la calma y pedirle que se sentara, pero seguía alterado y gritándome en la cara”, manifestó el párroco.
La situación generó preocupación entre los asistentes, especialmente porque la Catedral se encontraba llena de feligreses debido a la celebración religiosa. Algunos miembros de la comunidad intentaron inicialmente persuadir al hombre para que se calmara, pero al notar que seguía exaltado, uno de los asistentes intervino para inmovilizarlo y evitar una posible agresión.
El sacerdote aclaró que, aunque se utilizó fuerza para controlar al individuo, en ningún momento fue golpeado.
“Mi temor también era que fueran a agredirlo. Lo sujetaron fuerte porque no estaba en condiciones de razonar, pero no hubo golpes. Después incluso varias personas hicieron oración por él”, explicó.
Según indicó el padre de la Cruz, el hombre manifestaba expresiones confusas relacionadas con Dios y aseguraba que él debía hablar ante la comunidad. Asimismo, comentó que posteriormente recibió información de que esta misma persona habría protagonizado situaciones similares en otras iglesias y eventos públicos de la ciudad.
El incidente quedó registrado en videos grabados por algunos asistentes y difundidos en redes sociales, donde se observa el momento de tensión vivido dentro del templo religioso.
Pese al susto, la situación no pasó a mayores y la ceremonia pudo concluir sin personas lesionadas. Entretanto, varios feligreses hicieron un llamado a la comprensión y a la atención de personas que podrían atravesar alteraciones emocionales o problemas de salud mental.
Asimismo, esta situación pone en evidencia la falta de seguridad en los alrededores de los templos religiosos, principalmente los días domingo, cuando la feligresía acude a las distintas eucaristías.
Momentos de angustia y tensión se vivieron durante la misa dominical en la Catedral Ecce Homo de Valledupar, cuando un hombre irrumpió de manera alterada en plena celebración de la Solemnidad de Pentecostés y se dirigió hacia el altar mientras gritaba desafiante frente a decenas de fieles.
El hecho ocurrió durante la eucaristía de las 6:00 p.m., presidida por el sacerdote Iber de la Cruz, quien relató que el hombre ingresó inesperadamente al templo en el momento del ofertorio, caminando lentamente hacia el altar mientras lanzaba gritos y se quitaba la camisa frente a la comunidad católica.
“Cuando se acercó a mí pensé que podía agredirme, pero gracias a Dios no ocurrió. Traté de mantener la calma y pedirle que se sentara, pero seguía alterado y gritándome en la cara”, manifestó el párroco.
La situación generó preocupación entre los asistentes, especialmente porque la Catedral se encontraba llena de feligreses debido a la celebración religiosa. Algunos miembros de la comunidad intentaron inicialmente persuadir al hombre para que se calmara, pero al notar que seguía exaltado, uno de los asistentes intervino para inmovilizarlo y evitar una posible agresión.
El sacerdote aclaró que, aunque se utilizó fuerza para controlar al individuo, en ningún momento fue golpeado.
“Mi temor también era que fueran a agredirlo. Lo sujetaron fuerte porque no estaba en condiciones de razonar, pero no hubo golpes. Después incluso varias personas hicieron oración por él”, explicó.
Según indicó el padre de la Cruz, el hombre manifestaba expresiones confusas relacionadas con Dios y aseguraba que él debía hablar ante la comunidad. Asimismo, comentó que posteriormente recibió información de que esta misma persona habría protagonizado situaciones similares en otras iglesias y eventos públicos de la ciudad.
El incidente quedó registrado en videos grabados por algunos asistentes y difundidos en redes sociales, donde se observa el momento de tensión vivido dentro del templo religioso.
Pese al susto, la situación no pasó a mayores y la ceremonia pudo concluir sin personas lesionadas. Entretanto, varios feligreses hicieron un llamado a la comprensión y a la atención de personas que podrían atravesar alteraciones emocionales o problemas de salud mental.
Asimismo, esta situación pone en evidencia la falta de seguridad en los alrededores de los templos religiosos, principalmente los días domingo, cuando la feligresía acude a las distintas eucaristías.