La Corporación Autónoma Regional del Cesar, Corpocesar, impuso una medida preventiva en el predio La Oficina, ubicado en la vereda El Aluminio, zona rural del municipio de Chimichagua, tras evidenciar actividades de tala ilegal de árboles a orillas de una fuente hídrica.
De acuerdo con la entidad ambiental, durante el procedimiento fueron adelantadas acciones de control que permitieron detener la actividad ilícita y realizar el decomiso del material forestal hallado en el lugar, con el propósito de evitar que continuara el daño ambiental.
Aunque Corpocesar no entregó detalles sobre las personas responsables de la tala no autorizada, se conoció que varias especies arbóreas habrían sido afectadas para extraer y comercializar la madera.
Versiones entregadas por habitantes de la zona, quienes pidieron omitir sus identidades, señalaron que algunos de los árboles talados tendrían más de 20 años de antigüedad.
El caso genera preocupación debido a que el predio La Oficina es una extensa hacienda de más de 2.000 hectáreas que durante años estuvo marcada por conflictos agrarios y procesos de restitución de tierras en el Cesar.
Según antecedentes conocidos en la región, durante la época del paramilitarismo trabajadores y campesinos fueron desplazados de la zona, mientras que las tierras quedaron posteriormente en manos de particulares e incluso de empresas privadas.
En el año 2024, la Agencia Nacional de Tierras entregó el predio a 130 familias pertenecientes a la Asociación Campesina de Productores para la Vida Digna (Ascaprovida) y a 43 familias de la Asociación de Campesinos Productores de Mandinguilla, Víctimas y Desplazados (Asopromandi).
Las tierras de esta hacienda son consideradas aptas para el desarrollo agrícola, especialmente para cultivos de maíz, hortalizas, cacao, patilla, mango y otros árboles frutales, por lo que las autoridades ambientales reiteraron el llamado a proteger los recursos naturales y evitar prácticas que atenten contra los ecosistemas de la región.