En menos de 48 horas, dos hombres fueron asesinados a tiros en hechos aislados, en zona rural del municipio de Pelaya, Cesar, lo que enciende las alertas de las autoridades y miembros de la comunidad que aseguran sentirse sitiados por los hechos de inseguridad y la utilización de parajes solitarios para abandonar los cadáveres.
El caso más reciente ocurrió la mañana del domingo, en la zona céntrica del corregimiento de Costilla, en plena vía pública, donde sujetos armados dispararon en varias ocasiones contra la víctima, quien al cierre de esta edición, no había sido identificada por las autoridades, por tratarse de una zona de difícil acceso.
El hombre, de 46 años de edad aproximadamente, recibió varios impactos de armas de fuego en la cabeza, que le causaron la muerte de manera inmediata. Según manifestaron algunos testigos del hecho, la víctima se encontraba desayunando en un establecimiento abierto al público y cuando fue sorprendido por el sicario, trató de escapar corriendo del lugar, pero fue alcanzado por los proyectiles.
Hasta la tarde de ayer, la policía no había entregado reporte oficial del caso, sin embargo, el hecho ha causado conmoción en la zona, ya que de manera extraoficial se conoció, que la tarde del sábado, dos jóvenes fueron obligados a subir a una camioneta y se los llevaron sin rumbo desconocido. Presuntamente, uno de los desaparecidos es familiar del hombre asesinado.
IDENTIFICADO
Otro crimen que ha causado conmoción en Pelaya, ocurrió la mañana del viernes, luego que la víctima saliera con unos amigos y su cuerpo fuera localizado con signos de violencia y varios impactos por arma de fuego, en una zona baldía de la vereda Los Pinos.
Las autoridades policiales identificaron a la víctima como Jhonnier Uribe Quintero, de 34 años, quien presentaba ocho impactos de bala en el tórax. Según manifestó su esposa, el hombre había salido la noche del jueves a encontrarse con unos amigos, y al día siguiente fue hallado sin vida. Aseguró que no tenía problemas ni había recibido amenazas.