Detrás de ese impactante éxito, hay un equipo creativo de ensueño le dio vida a cada uno de los personajes. /Colprensa
La exhibición en películas en salas de cine no pasa por su mejor momento, por lo que el éxito que obtuvo la segunda entrega de Zootopia fue una grata sorpresa para todos al superar los 1.860 millones de dólares en taquilla, posicionándose en la película animada de Hollywood más taquillera de la historia.
Detrás de ese impactante éxito hay un equipo creativo de ensueño, reunido por los codirectores Jared Bush y Byron Howard para continuar la historia de los policías novatos Judy Hopps y Nick Wilde haciendo honor al valioso legado de la película original de 2016 con la que todo comenzó.
El regreso a la ciudad de Zootopia supuso retos irresistibles para los realizadores de la segunda entrega. La idea de revisitar esta metrópoli multifacética abrió nuevas posibilidades creativas imposibles de rechazar.
“Fue divertido volver a ese mundo e imaginar comunidades enteras que antes no existían, además de ayudar a diseñar una cronología que explorara la historia de Zootopia”, señala el diseñador de producción Cory Loftis.
Junto a un talentoso equipo de directores de arte, artistas de desarrollo visual y expertos técnicos, Loftis dio vida a dos nuevos entornos de gran relevancia para la historia: el Mercado Marisma y la Mansión Lynxley en Tundratown.
El Mercado Marisma es un barrio de mamíferos semiacuáticos, con edificios singulares diseñados para que los barcos pasen entre ellos y con pasarelas para que los animales naden por arriba.
“Es una zona de mucho movimiento y actividad, y tratamos de que fuera un lugar en donde estos animales marinos pudieran vivir, pero también divertirse. Fue diseñado como un hábitat en el que criaturas como los lobos marinos pudieran moverse con facilidad, con muchos toboganes, rampas y tubos”, cuenta la directora de arte de entornos Limei Z. Hshieh.
En la Mansión Lynxley, en tanto, se celebra la Gala Zootennial, la mayor festividad de la ciudad que conmemora el centenario del sistema de muros reguladores del clima que hace posible todo el ecosistema de Zootopia. La mansión es, además, el hogar del jefe de los Lynxley, la familia más prestigiosa de la ciudad.
La película también invita a las audiencias a volver a algunos de los entornos emblemáticos de la primera entrega, como Plaza Sahara, el hogar de los animales nocturnos del desierto; Tundratown, construido principalmente de hielo y nieve; el Distrito Forestal, lleno de árboles gigantes, pasarelas, puentes y góndolas; Las Madrigueras, la ciudad natal de Judy habitada principalmente por agricultores de zanahorias; la Rotonda de la Sabana, el centro de Zootopia donde se encuentra el Departamento de Policía; y Pequeña Rodencia, donde viven los mamíferos más pequeños.
Los animadores de ‘Zootopia 2’ se divirtieron dando vida a dos nuevos personajes de la historia: Nibbles Maplestick, una castora podcaster especializada en misterios del Mercado Marisma y en conspiraciones de reptiles, y el alcalde Brian Winddancer, un caballo exactor convertido en político.