La Cámara de Gases Industriales y Medicinales de la ANDI, lanzó la campaña de prevención sobre el uso y adquisición inadecuada de gases en las industrias y en los hogares, teniendo en cuenta que en Colombia cerca de 500 mil personas requieren oxígeno
para su tratamiento médico en casa y más del 80 por ciento de las industrias utilizan gases
como argón, gas carbónico, mezcla para soldadura y acetileno en sus procesos de producción.
De acuerdo con la Andi, estas cifras demuestran que los gases industriales y medicinales desempeñan un papel fundamental en la cotidianeidad y en la competitividad del país, por lo que pidió tener en cuenta ciertos cuidados al momento de adquirir estos gases, debido a que una manipulación incorrecta o la compra de los mismos, en lugares no autorizados, puede poner en riesgo la seguridad de quienes los utilizan.
La campaña #NoTeExponGAS, tiene el objetivo de crear conciencia en la ciudadanía sobre la compra y el uso adecuado de los gases industriales y medicinales.
De acuerdo con Ingrid Marcela Reyes, directora de la Cámara de Gases Industriales y Medicinales de
la ANDI, “la entrega de información clara y precisa a la ciudadanía es fundamental para sensibilizar sobre la correcta utilización de los gases, ya que un cilindro manipulado inapropiadamente o adquirido a través de plataformas de comercio electrónico, redes sociales
o terceros, y que no cuente con ninguna documentación soporte, puede generar graves consecuencias contra la seguridad personal y física como: intoxicación y quemaduras, llegando incluso a causar la muerte”.
En la actualidad hay más de un millón de cilindros existentes en el país, aproximadamente el 20% de servicio industrial y el 10% de servicio medicinal, se encuentran en el mercado informal, lo que facilita su adulteración. La mayoría se comercializan de manera ilegal, debido a que muchos usuarios, tanto pacientes como clientes industriales, no los devuelven a los proveedores de gases, una vez finalizado el producto.
El peligro, según la Andi, es cuando personas inescrupulosas borran la información del cilindro y adulteran su contenido con gases de procedencia desconocida, lo que impide hacerles la trazabilidad que respalden su uso seguro./Colprensa