Diario del Cesar
Defiende la región

Vinculan a mujeres y niños en la recuperación de recetas ancestrales

EN ZONA RURAL DE LA JAGUA DE IBIRICO

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En el corregimiento de La Victoria de San Isidro, jurisdicción de La Jagua de Ibirico, se realizó el curso, ‘Recuperando las recetas ancestrales’, en el marco del proyecto “Rutas Turísticas por los Bosques y La Paz”.

Este curso tuvo como objetivo explorar y poner en práctica herramientas que permitieron entender el uso de la biodiversidad y las tradiciones locales para mejorar las experiencias culinarias de turistas y pobladores/as.

Además, se entregaron herramientas sobre nuevas economías, para así continuar diversificando las economías locales a través del turismo comunitario y regenerativo y la creación de productos gastronómicos.

De ese mismo modo, contribuir desde las acciones de la comunidad a la mitigación y adaptación al cambio climático.

Este proceso de aprendizaje creativo y de intercambio de saberes se desarrolló en el marco del programa UK-PACT Colombia del Ministerio de Energía, Industria y Estrategia – BEIS UK, y está siendo desarrollado bajo la coordinación general de E3 – Ecología, Economía y Ética, junto con el programa de Desarrollo y Paz del Cesar- PDPC, Think Tourism y Acorn Tourism aportando como expertos en turismo comunitario y el Jardín Botánico Real de Londres- KEW que está apoyando con conocimiento científico de la biodiversidad.

En este curso se contó con la participación especial de la cocinera Jennifer Rodríguez, dueña del restaurante Mestizo, ganadora del programa Cocineros al límite y del Premio nacional de las cocinas tradicionales de Colombia (2016), además de Alejandra Sánchez, cocinera, productora y food stylist.

El curso también es un reconocimiento al saber tradicional de las más de 35 mujeres, jóvenes, niñas y niños ―quienes fueron muy activos en su participación― de las comunidades de la Victoria de San Isidro y Estados Unidos que exaltaron que desde de la cocina se puede celebrar, reconocer y cuidar la biodiversidad de un territorio.

Este proceso de fortalecimiento culminó con la ampliación de los recetarios locales y la posibilidad de variar la despensa de los participantes. La oferta gastronómica para recibir al turismo crece y se incluyen cada vez más alimentos sanos y nutritivos. Asimismo, se profundizó el diálogo fundamental alrededor de la seguridad y soberanía alimentaria y las nuevas economías.