“Freddy fue un ejemplo de transformar la humildad en grandeza”, así lo describió su padre en el fútbol, Jorge Luis Pinto, quien intentó contener las lágrimas mientras lo recordaba. El Pascual Guerrero recibió por última vez a Freddy Eusebio Rincón Valencia, el Coloso de Buenaventura que al son de la marimba del grupo Palma de Chonta, entró por el arco sur del estadio para ubicarse justo donde marcó uno de sus históricos goles en 1990 para darle un título a América, un taco que vivirá en el recuerdo. Su familia, seguidores y amigos del fútbol le dijeron adiós en un sentido homenaje.
La mañana caleña estuvo algo opaca, el sol no salió como de costumbre, desde el cielo ya Freddy esperaba ver a su gente por última vez en el Pascual. De a poco fueron llegando familiares, amigos de su infancia y del fútbol. En la tribuna sur los hinchas se acercaban, las camisetas de Colombia en su mayoría y de América se hicieron presentes, incluso hasta del Deportivo Cali, pues como dijo Maturana, “fue un ejemplo y referente para el fútbol mundial”.
La liturgia inició a las 11:20 de la mañana, un acto sencillo y emotivo a cargo del arzobispo de Cali, Darío de Jesús Monsalve. Los tambores y la marimba de chonta acompañaron el momento versionando la canción del Grupo Niche, ‘Mi pueblo natal’, algo que para Freddy fue fundamental en su vida, la música de su tierra. Así también lo recordaron sus amigos artistas, quienes en cabeza de Willy García cantaron una de las canciones favoritas de Rincón, ‘Buenaventura y Caney’… “Son niches como nosotros, de alegría siempre en el rostro. A ti mi Buenaventura con amor te lo dedicamos”.
APLAUSOS, ALEGRÍA Y NOSTALGIA EN LA TRIBUNA
“Freddy, Freddy”, repetían en la tribuna, cientos de hinchas se acercaron para decirle adiós. Muchos en su mayoría de avanzada edad, quienes tenían los recuerdos más vivos en su cabeza que como muchos otros, apenas pudieron verlo en el final de su carrera o por videos.
Don Jaime González Mendoza fue uno de los hinchas que llegó al Pascual. “Tengo anécdotas con él en los diferentes equipos que jugó. Lo que más recuerdo fue un taquito que hizo y generó el triunfo del América, fue un taco muy especial. En la Selección Colombia, el gol que le hizo a Alemania. Muchas gracias Freddy, lo llevo en mi corazón”.
O como don Juvenal Sinisterra Valencia que compartió con Freddy mientras fue vigilante y trabajó en el mantenimiento de la cancha en Cascajal en los noventa. “Como no recordarlo, si fue un ícono y una gran persona para mí”.