Los colombianos derrotaron ayer en las urnas la narrativa fatalista del fraude y otros demonios que se promovió desde la Casa de Nariño, y acudieron masivamente a expresarse dejar sentada su voluntad electoral. Y más contundencia los resultados. Ya habrá tiempo de analizarlos, pero por ahora las felicitaciones para los ciudadanos. Lo de ayer ha…