Diario del Cesar
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Por 16 bebés fallecidos Fiscalía postuló pruebas  

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Con la presentación de las postulaciones probatorias por parte de la Fiscalía, continuó la mañana de este jueves la audiencia preparatoria en el caso que se sigue contra cinco personas dentro de la investigación por la muerte de 16 bebés prematuros en la clínica Laura Daniela, donde al parecer se les aplicó a los neonatos el surfactante pulmonar Survanta, obtenido de manera irregular.

La diligencia virtual se llevó ante el Juzgado Primero Penal del Circuito con funciones de conocimiento de Valledupar.

Los procesados son: Arnold Daza, exjefe de compras de la clínica Laura Daniela; Lester José Turbay, vendedor independiente de medicamentos; France Lozano, gerente de un laboratorio de medicamentos el cual suministraba el Survanta a la clínica, Said Moreno empleado de esta empresa; y Osmany Ricardo Córdoba Peña.

La Fiscalía 18 Seccional pretende demostrar en juicio la culpabilidad de estas personas por los delitos de usurpación de marca y patente e imitación, y simulación de medicamentos o alimentos, por los que podrían pagar penas entre 4 y 8 años de prisión por la primera conducta punible y entre 5 y 11 años de cárcel por la segunda.

Para el 6 de noviembre próximo está prevista la finalización de las postulaciones dentro de la audiencia preparatoria para fijar la fecha del inicio de juicio oral.

Según el ente acusador, los acusados participaron en un entramado para comercializar el medicamento agente tensioactivo pulmonar, conocido como Survanta, en dos centros asistenciales de la ciudad a mediados del año 2016 e inicios del 2017.

La Superintendencia Nacional de Salud, en noviembre de 2017 había multado con 1.000 salarios mínimos legales mensuales vigentes a la clínica Laura Daniela, algo más de $730 millones; y con $468 millones a la Secretaría de Salud, como resultado de las investigaciones por el fallecimiento de los recién nacidos entre junio de 2016 y enero de 2017, a los que habrían suministrado un medicamento presuntamente adulterado.

De acuerdo con la Fiscalía “estos señores adquirieron de un vendedor no autorizado por el único laboratorio acreditado para distribuir este medicamento Survanta en el país y con fines comerciales, en este caso dicho nombre estaba siendo utilizado de manera fraudulenta con el fin de tener un beneficio económico en detrimento del patrimonio del laboratorio por parte de terceros que tenían como fin utilizar el Survanta con miras de obtener unas ganancias mayores debido a que el valor en el mercado negro, compra-venta o intercambio clandestino de productos que violan la norma comerciales, era mucho menor que el precio comercial que tenía establecido el fabricante, estas personas comercializaron el medicamento falso como si fuera el producto original”.

De acuerdo con la investigación de la Fiscalía, con base en las facturas, la distribuidora Farmapos vendió cada ampolla de Survanta a la clínica Laura Daniela y al hospital Rosario Pumarejo de López, en $1.770.000. Sin embargo el valor comercial del medicamento original es de aproximadamente $1.200.000. No obstante, en el mercado negro pudo haber sido adquirido en un precio mucho menor.