Diario del Cesar
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Consumidores reactivaron su confianza en la economía

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De acuerdo con los analistas del Bancolombia “el resultado describe una mejora mensual de 5,5 puntos y anual de 2,6 puntos, y fue 2,8 puntos mayor a nuestras expectativas (-5,6%). Así, después de dos meses en los que el índice volvió a ubicarse en un nivel inferior al observado un año atrás como consecuencia del impacto en la percepción de los hogares que causó el trámite de la Ley de Financiamiento, en enero de este año el balance superó al observado en el mismo mes de 2018”.

Señalan que esto es una clara consecuencia de la aceleración progresiva de la economía y que debería ser, en la medida en que no se presenten choques políticos que desvíen el índice a la baja, la constante a lo largo de todo 2019.

Si bien los dos componentes del ICC aportaron a la evolución positiva, fueron las expectativas de los hogares las que vieron una mayor mejoría, con un crecimiento mensual de 10,7 puntos y anual de 4,2 puntos. Así pues, una vez finalizado el periodo de incertidumbre sobre la definición de las reglas tributarias, junto al impulso de un incremento real notable en el salario mínimo y el inicio de un año con mejores expectativas en el desempeño de la economía (en comparación al 2018), mejoró la previsión del consumidor colombiano con respecto a lo que pasará en los próximos meses.

Por su parte, el rubro de percepción actual de la economía vio una relativa estabilidad en su variación anual (0,2 puntos), mientras sufrió un ligero deterioro mensual (-2,3 puntos). No obstante, creemos que los resultados no representan una variación significativa, sino que describen una continuidad en el sentimiento sobre la economía.

Esto sería fruto de un balance entre el crecimiento de los salarios y un contexto de aceleración gradual del crecimiento del PIB, frente a un mercado laboral urbano poco dinámico que se ha mostrado incapaz de absorber el incremento del último año en la oferta laboral. Una dinamización de los sectores intensivos en trabajo, donde vemos a la construcción como un pilar fundamental, será clave para que la demanda laboral se encuentre en la posibilidad de responder a las presiones de oferta.

 

LA RECUPERACIÓN

Según los analistas, “para los próximos meses esperaríamos que continúe esta senda de recuperación del ICC, que le permita adentrarse en terreno optimista y mantenerse así para lo restante de 2019. Como ya se dijo, el estado del mercado laboral será clave en la dinámica próxima del indicador, que, a su vez, será determinante en el comportamiento del consumo privado y el crecimiento económico. De momento, esta recuperación en el primer mes del año es una buena señal sobre la ruta alcista en la que se encuentra el crecimiento del PIB”.

De otro lado el informe señala que la disposición a comprar vivienda aumentó frente al mes pasado pero empeoró respecto a enero de 2018. Por ciudades, este indicador disminuyó respecto al mes anterior en Barranquilla y Medellín. En enero, el indicador de disposición a comprar vivienda se ubicó en -1,9%, que equivale a una mejora de 3,2 puntos frente al mes anterior y a un deterioro de -3,2 puntos con relación a enero de 2018. Frente al mes pasado, la disposición a comprar vivienda empeoró en Barranquilla (-23,9 puntos) y Medellín (-4,1 puntos).

En enero, los resultados del indicador de disposición a comprar vivienda, desagregados por nivel socioeconómico, mostraron un incremento frente al mes pasado en el estrato medio de 15,3 puntos y en el alto de 8,3 puntos, mientras que en el estrato bajo se redujo en 9,5 puntos. Frente a enero de 2018, se destaca la caída de 18,8 puntos en el estrato bajo.

El balance de respuestas acerca de si es un buen o mal momento para comprar bienes como muebles y electrodomésticos se ubicó en enero en -3,8%. Esto representa una recuperación de 5,4 puntos respecto al mes de diciembre y un incremento de 6,3 puntos frente a enero de 2018.

Con relación al mes anterior, la disposición a comprar bienes durables aumentó en Medellín (32,9 puntos), Cali (14,0 puntos) y Bucaramanga (11,1 pps), pero disminuyó en las demás ciudades analizadas, especialmente en Barranquilla (16,8 puntos). Frente a enero de 2018, la disposición a comprar bienes durables disminuyó en Barranquilla y Bogotá, y aumentó en las demás ciudades analizadas.