Diario del Cesar
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Tenderos entre la espada y la pared por los horarios y toque de queda

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Desde la aplicación de medidas restrictivas en el marco de la emergencia sanitaria por el Covid-19 en el municipio de Valledupar, alrededor de 4.000 tenderos se declaran al borde de la quiebra por las disminución en las ventas, a lo cual se le suma el decreto de toque de queda que a partir de mañana, y durante tres fines de semana, se anunció en la localidad sin medir los efectos económicos que generará.

La reducción de cuatro horas diarias en la atención de clientes, y ahora el toque de queda, deja entre la espada y la pared a este gremio que desde el inicio de la pandemia a pedido a ‘gritos’, flexibilizar sus condiciones de trabajo, que hasta la fecha han dejado pérdidas millonarias.

Ramón Donado, representante del gremio de tenderos en Valledupar, informó que cuando se emitió el  decreto 288 del 26 de abril de 2020, el cual establece que los locales de comercio solo podrán atender al público de manera presencial hasta las 6:00 de la tarde, propietarios de varias tiendas de la ciudad, dirigieron a la Administración Municipal un oficio,  sobre las afectaciones en sus ventas, pero hasta la fecha no han recibido respuestas.

Se recogieron alrededor de 200 firmas para solicitar al Alcalde de Valledupar adicionar dos horas, es decir, desde las 6 de la mañana hasta las 8 de la noche, pero el llamado ha sido en vano y los daños al sector comercial han sido incalculables.

Ahora con el decreto de toque de queda, la situación de empeorará, esta medida no beneficia en nada al comercio y a la misma comunidad. “El Covid-19 no es un tema para paralizar la ciudad, es de autocuidado y responsabilidad individual. Obligarnos a cerrar los negocios durante tres fines de semana, será fatal para la economía, se frenará el comercio en estos tiempos de pandemia que ya han sido bastante difíciles”.

Dijo que al Gobierno municipal se le propuso extender el horario de manera progresiva, midiendo el comportamiento y cumpliendo con los elementos de bioseguridad, pero hasta la fecha no se ha recibido respuesta.

 “Lo lamentable es que por cultura, los costeños acostumbran a comprar al detal, el menudeo es el pan de cada día, por lo tanto los efectos del cierre también llegarán directamente al consumidor”, afirmó.

BARRANQUILLA LO HIZO

Horacio Céspedes, también propietario de una tienda en el barrio Jorge Dangong de Valledupar, manifestó que la autorización que recibió Barranquilla para extender los horarios debe ser ejemplo para esta ciudad, considerando que expenden productos de primera necesidad en las zonas más populares del municipio.

Reiteró el llamado al alcalde, Mello Castro González, a considerar sumar dos horas al horario, ya que después de las 6 de la tarde es cuando se recibe el mayor flujo de clientes, cuando regresan de sus trabajos.

Destacó que el gremio está cumpliendo con los protocolos de bioseguridad, se han instalados rejas y reubicadas las vitrinas exhibidoras para mantener la distancia con el cliente, mientras el personal que atiende utiliza los elementos de protección contra el Covid-19.

De un estimado diario de 7 millones de pesos en ventas, a la fecha solo se facturan $3 millones aproximadamente, teniendo una pérdida mensual promedio de $18 millones. A esto se le suma el incremento de los servicios públicos, que de manera vertiginosa han abultado las facturas.

LOS SERVICIOS SUMAN

Jiner Martínez, tendero del municipio, manifestó que además de los problemas que se generarán con el cierre de los establecimientos comerciales, los servicios públicos seguirán sumando, ya que las neveras no se podrán apagar porque se perdería la mercancía. Con el arriendo igualmente hay que cumplir sin falta, aún cuando no se trabajará todos los días.

 “Las pérdidas serán millonarias, nos quitarían el 30% del mes porque son tres fines de semana en toque de queda, medida que además considero ha sido improvisada por el Alcalde, quien hasta la fecha no ha dado detalles del decreto y no ha permitido que nos organicemos en cuanto a la adquisición de mercancía”, afirmó.

CONTRIBUIR CON LA PREVENCIÓN

Luis Enrique Galvis, secretario de Gobierno Municipal, dijo por su parte que más que centrarse en los efectos del toque de queda sobre el comercio, es importante detenerse a evaluar hasta que punto como ciudadanos se puede contribuir en la propagación del Covid-19.

“Antes de ser comerciantes somos ciudadanos, por lo tanto, tenemos una disposición para coadyuvar a la prevención de un virus que podría dar noticias lamentables en el caso de que llegue a un número de muertes y afectaciones en UCI, que superen las capacidades de salud en el municipio de Valledupar”.

En tal sentido, Galvis exhortó a cada ciudadano a asumir ese papel protagónico que le corresponde ante esta pandemia, y que además de cuidarse como personas es necesario proteger a la familia y al entorno comunitario.