Diario del Cesar
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Pagará 13 años de cárcel por intentar asesinar al diseñador Darío Valencia

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A 13 años, 4 meses y 12 días de prisión fue condenado Javier Eduardo Jiménez Forero por intentar matar y por hurtar a su expareja sentimental, el reconocido diseñador vallenato Darío Valencia Peñaloza.

Así lo anunció el Juzgado Quinto Penal del Circuito con funciones de conocimiento, luego de verificar y aprobar el acuerdo al que llegaron Fiscalía y procesado.

En el despacho del juez Andrés Palencia Fajardo se profirió sentencia contra Jiménez Forero como autor de los delitos de tentativa de homicidio agravado y hurto calificado agravado.

La decisión quedó en firme luego de que el abogado defensor de Jiménez Forero, Jefferson Caamaño Castro,  se abstuviera de apelar.

El togado precisó que aunque la acusación realizada por la Fiscalía 7ª Seccional de Valledupar y la providencia se  concretó  en  reconocer  la  existencia  del delito de tentativa  de homicidio  agravado; ante el acuerdo suscrito, se fijó la pena sin tener en cuenta dicho agravante.

“Teniendo  en  cuenta  las  circunstancias  fácticas  en  que  se  cometió la tentativa  de homicidio  objeto  de  juzgamiento, la elevada intensidad del dolo que imprimió el ejecutor  para intentar  finiquitar su  propósito  criminal, que, como  ha quedado expuesto, fue casi que milimétricamente pensado, aspecto revelador de la disposición de ánimo hacia la realización de conducta que se sabía cómo prohibida por la ley, incluso mostrando un total desprecio por la existencia y  la dignidad del señor  Darío  de  Jesús  Valencia  Peñaloza, concluye  el  despacho  que  se  debe imponer la pena principal  (…) para el delito de tentativa de homicidio”, reza uno de los apartes de la consideraciones del juez para emitir el fallo.

En cuanto al delito de hurto, el administrador resaltó que “luego de dar por muerto al señor Darío de Jesús Valencia  Peñaloza,  los  perpetradores se  apropiaron  de diversas pertenencias que este tenía en su vivienda y que fueron avaluadas en la suma de $11.600.000, con la previa ejecución de uno de los delitos que más reprocha el ordenamiento jurídico en  punto  de  la  punibilidad, concluye  el Despacho  que  se  debe  imponer  la  pena principal”.

LOS HECHOS

Los hechos reseñados en este proceso se remontan a la noche del 15 de junio de 2019, cuando el diseñador Darío Valencia disfrutaba de un acto de graduación que realizaba el colegio La Sierra en el Club Valledupar y recibió varios mensajes de WhatsApp a su celular de Javier Eduardo -su instructor y pareja sentimental- que le manifestaba que lo esperaba en la puerta de su casa porque tuvo problemas con su madre y no tenía donde pasar la noche, pidiéndole que le diera posada ese día.

Señala el relato de la Fiscalía, que Valencia llegó a su residencia pasada la medianoche y le manifestó que se subiera a su vehículo con el fin de salir a dar una vuelta y comer algo, pero el joven le dijo que no; que tenía inconvenientes, que estaba mal de salud, con problemas estomacales y entraron a la vivienda en el automotor. Luego subieron al segundo piso, donde se encuentran las habitaciones y después de unos 15 minutos, Javier bajó descamisado a buscar un vaso de agua y la víctima salió detrás de él.

Al encontrarse en la cocina, el acusado le indicó al diseñador que le dolía la espalda y cuando este último se le acercó para observarlo, se dio vuelta, lo tomó de la mano e intentando apuñalarlo con un cuchillo, le decía que no gritara. Ambos comenzaron a forcejear hasta que el modista logró desarmarlo pero Jiménez Forero logró reducirlo e inmovilizarlo con el antebrazo, y mientras lo asfixiaba por la presión que le ejercía, le informaba que lo había vendido a una banda y que en pocos minutos entraría a la casa para robarle los objetos de valor que ahí había.

Jiménez siguió golpeándolo hasta el punto de llevarlo a un estado de inconsciencia pero en medio de sus dolencias y su estado, Darío sacó fuerzas y logró activar la alarma.

“En ese instante, cuando Javier Eduardo ve lo que hizo su víctima, lo tomó por el cuello, lo arrastra de la camiseta que llevaba puesta hasta el garaje y ahí lo reduce en una esquina. Lo sube al automóvil y lo agrede en varias ocasiones; luego desde el carro abrió la puerta del estacionamiento e ingresó un hombre encapuchado, vestido con un buzo, quien quedó al cuidado del diseñador”, señaló la Fiscalía.

Acto seguido, el sindicado habría subido al segundo piso y sustrajo un computador, un IPad, el celular, dinero en efectivo y regresó con una correa que posteriormente puso en el cuello de Valencia Peñalosa con el fin de asfixiarlo y matarlo, para no dejar cabos sueltos.

Sin prever que el cometido no lo habían realizado en su totalidad, ya que por cuestiones indistintas a su voluntad no lograron asesinarlo, estos huyen en la camioneta y uno de ellos le dice al otro que le pasen el carro por encima a Darío; pero al creerlo muerto, solo se limitan a salir en el vehículo. “Sin embargo, en ese momento se percatan de las cámaras que estaban en la habitación del diseñador y tratan de dañar el sistema, por lo que no se logró percibir el momento en el que huyeron porque lograron desconfigurarlas, creyendo que con ello habían borrado los videos”, indicó el investigador.

Luego de que estos abandonaran la casa, un vigilante que atendió la alerta emitida por Valencia llegó al inmueble y pudo socorrerlo, dando aviso oportuna a las autoridades, quienes llevaron al agredido a un centro asistencial.